El bizcocho de Rosalía es un bizcocho de naranja con aceite de oliva que destaca por su aroma intenso, su miga húmeda y un punto cítrico muy reconocible. A diferencia de otras masas, aquí importa la calidad del aceite, el uso de piel de naranja y el equilibrio entre bicarbonato y ácido natural del cítrico. Si te gusta hornear en casa, esta versión es sencilla, repetible y, además, permite entender por qué sale alto, esponjoso y sin sabor a grasa.
En esta guía práctica te explico qué lo hace distinto, los ingredientes con cantidades precisas, los mejores moldes, los tiempos de horno y los trucos que evitan fallos típicos. Igualmente, verás alternativas para dietas y cómo conservarlo jugoso varios días. Todo paso a paso, para que lo consigas a la primera en tu cocina.
Apartados:
- Qué es el bizcocho de Rosalía y por qué funciona
- Ingredientes y sustituciones útiles
- Utensilios y moldes recomendados
- Paso a paso para hacer el bizcocho en casa
- Tiempos y temperaturas del horno
- Errores comunes y cómo arreglarlos
- Variaciones sin perder el estilo
- Conservación y servicio
- Información nutricional aproximada
- Preguntas habituales
Idea clave: el bizcocho de Rosalía aprovecha la acidez y los aceites esenciales de la naranja para activar el bicarbonato y aromatizar la masa. Por eso sube bien, queda tierno y huele a naranja recién rallada.
Qué es el bizcocho de Rosalía y por qué funciona
El bizcocho de Rosalía se ha popularizado por una lista de ingredientes clara: aceite de oliva, naranja (con su piel), huevos, harina, bicarbonato y azúcar. Funciona porque combina un graso líquido (aceite, que aporta jugosidad inmediata) con un ácido natural (zumo de naranja) que activa el bicarbonato para conseguir una miga aireada. A diferencia de los bizcochos con mantequilla, no necesita batidos largos para incorporar aire; por tanto, es más sencillo y rápido.
Si quieres contexto, “bizcocho” es un tipo de masa horneada muy extendida, con infinitas variantes locales, y la estrella que inspira este artículo es la cantante Rosalía. Para situar el estilo de la receta, conviene recordar que un bizcocho clásico suele llevar harina, huevos, grasa y un agente gasificante; aquí el protagonismo cítrico lo define todo.
Consejo técnico: la piel de naranja concentra los aceites aromáticos. Ralla solo la parte coloreada; la parte blanca amarga y endurece. Asimismo, mezcla el bicarbonato con el zumo justo antes de incorporar a la masa para aprovechar su reacción.
Ingredientes y sustituciones útiles del bizcocho de Rosalía
Para clavar el bizcocho de Rosalía, usa ingredientes frescos y pesa con precisión. A continuación tienes un esquema con cantidades de referencia para un molde redondo de 20–22 cm.
| Ingrediente | Cantidad | Notas rápidas |
|---|---|---|
| Aceite de oliva suave (0,4º) | 120 ml | Perfila el aroma sin dominar |
| Naranja (zumo + piel) | 1 grande (~150 ml de zumo) | Solo la piel naranja, sin lo blanco |
| Huevos | 3 L (≈ 180 g sin cáscara) | Temperatura ambiente. |
| Harina de trigo | 220 g | Repostería común o todo uso. |
| Azúcar | 180 g | Blanco; puedes mezclar con moreno 50/50. |
| Bicarbonato de sodio | 8 g | Reacciona con el ácido del zumo |
¿Sustituciones? Si no tienes bicarbonato, puedes usar levadura química, aunque la textura cambiará. Para entenderlo, la levadura química libera gas por reacción con humedad y calor; el bicarbonato depende del ácido, por eso el zumo de naranja encaja tan bien.
| Si te falta… | Usa… | Efecto |
|---|---|---|
| Aceite de oliva | Aceite de girasol | Sabor más neutro, miga algo más ligera. |
| Naranja | Mandarina | Aroma más dulce, menos ácido. |
| Azúcar blanco | Azúcar moreno | Color más oscuro y notas de caramelo. |
| Bicarbonato | 10 g de levadura química | Alveolos más finos, subida estable. |
Idea clave: el equilibrio entre acidez (zumo) y bicarbonato determina la altura del bizcocho de Rosalía. Si reduces el zumo, reduce también el gasificante o aumenta un poco la harina.
Selección para el bizcocho de Rosalía
Tabla rápida con herramientas que ayudan a clavar el bizcocho de Rosalía.
| Producto | Por qué encaja | Notas | Enlace |
|---|---|---|---|
| Molde redondo 22 cm antiadherente (Quid Sweet Grey) | Paredes altas y base desmontable para subida recta y desmolde limpio. | Ideal 20–22 cm; evita fugas y bordes secos. | Ver en Amazon |
| Rallador fino Microplane Zester | Extrae solo la parte coloreada de la piel; más aroma, sin amargor. | Cuchillas muy afiladas; cuidado de dedos. | Ver en Amazon |
| Báscula digital Duronic KS1007 | Precisión al gramo y función tara; mide harina, azúcar y aceite sin error. | Superficie fácil de limpiar; lectura clara. | Ver en Amazon |
Utensilios y moldes recomendados para este bizcocho
Aunque la receta es indulgente, el molde y el horno marcan diferencias. Usa un molde de 20–22 cm, 7–8 cm de alto, y papel en la base. Engrasa los laterales con una película fina para que la masa agarre y suba recta. Además, precalienta siempre el horno; de lo contrario, el gas se escapará antes de tiempo.
| Molde | Ventaja | Cuándo elegirlo |
|---|---|---|
| Redondo 20–22 cm | Altura y cocción uniforme | Opción estándar para el bizcocho de Rosalía. |
| Tipo bundt (con chimenea) | Centro bien cocido | Hornos con “punto” irregular. |
| Rectangular 25×11 cm | Raciones regulares | Para rebanadas tipo desayuno. |
Si te inicias en repostería, conviene revisar cómo trabaja el horno de tu casa: cada aparato tiene inercias distintas. Por eso, como verás más abajo, damos una horquilla de tiempo y una prueba de cocción fiable.
Paso a paso para hacer el bizcocho de Rosalía en casa
1) Mezcla base del bizcocho de Rosalía
Ralla la piel de la naranja (solo lo naranja). Bate los huevos con el azúcar 2–3 minutos hasta que espumen ligeramente; no necesitas montar al máximo. Incorpora el aceite en hilo fino y sigue batiendo suavemente. Añade el zumo de naranja y la ralladura. Tamiza la harina sobre el bol y mezcla con espátula. Por último, disuelve el bicarbonato en una cucharada de zumo y mézclalo rápido con la masa. Acto seguido, vierte en el molde y al horno precalentado.
2) Horneado del bizcocho de Rosalía
Hornea a 175–180 ºC, calor arriba y abajo, por experiencia propia sin ventilador. No abras la puerta durante los primeros 25 minutos. Cuando la cúpula esté dorada y el centro apenas tiemble, haz la prueba del palillo: debe salir con migas húmedas, no mojado.
3) Reposo y desmoldado del bizcocho de Rosalía
Deja reposar 10 minutos sobre rejilla y desmolda con cuidado. Este reposo fija la estructura y evita que se rompa. Después, enfría por completo antes de cortar para que la miga se asiente.
Idea clave: si te gusta con más punch cítrico, sustituye 30 g de harina por 30 g de almendra molida y añade 1 cda de piel de naranja extra. Ganarás aroma y humedad sin perder altura.
Tiempos y temperaturas del horno
Como cada horno calienta distinto, te dejo una tabla orientativa con tiempos y signos visuales que indican el punto óptimo. Así, podrás adaptar el bizcocho de Rosalía a tu equipo sin sobresaltos.
| Molde y horno | Temperatura | Tiempo | Señal de punto |
|---|---|---|---|
| Redondo 22 cm, sin ventilador | 175–180 ºC | 35–42 min | Cúpula dorada, palillo con migas húmedas |
| Rectangular 25×11 cm | 175 ºC | 40–48 min | Grieta central abierta y seca en bordes |
| Bundt con chimenea | 170–175 ºC | 35–40 min | Despega del borde 2–3 mm |
Consejo técnico: el ventilador acelera el dorado, pero seca la superficie. Si lo usas, baja 10 ºC y vigila 5 minutos antes del mínimo.
Errores comunes y cómo arreglarlos
A todos nos ha pasado: el bizcocho se hunde, queda apelmazado o sabe a bicarbonato. Por suerte, la mayoría de problemas se previenen con pasos simples. Revisa esta tabla y aplica la solución en el momento oportuno.
| Problema | Causa probable | Solución |
|---|---|---|
| Se hunde en el centro | Puerta abierta pronto o exceso de gas | No abras antes de 25 min; pesa el bicarbonato |
| Sabor a bicarbonato | Demasiado bicarbonato o poco ácido | Reduce a 6–8 g; añade 1 cda extra de zumo |
| Miga densa | Batido corto de huevos/azúcar o exceso de harina | Bate 2–3 min; pesa harina con báscula |
| Seco en bordes | Horno demasiado alto | Baja 10 ºC; usa molde de paredes gruesas |
Idea clave: el bizcocho de Rosalía es muy estable. Si controlas el horno y mides el bicarbonato, la subida será limpia y la miga quedará tierna.
Variaciones sin perder el estilo
Si quieres ajustar el perfil, hay varias opciones que respetan el espíritu cítrico del bizcocho de Rosalía. Además, te permiten adaptarlo a diferentes gustos o intolerancias.
- Con semillas de amapola: añade 1 cda a la masa para un toque crujiente.
- Con yogur natural: sustituye 80 ml de zumo por 100 g de yogur para una miga aún más húmeda.
- Glaseado fino de naranja: mezcla 60 g de azúcar glas con 2–3 cdas de zumo y cubre el bizcocho frío.
- Sin lácteos y sin mantequilla: la receta base ya lo es, ideal si buscas un postre ligero.
- A mí me funciona con mandarina: aroma más dulce, menos ácido; ajusta el azúcar a 160 g si prefieres menos dulzor.
Conservación y servicio
Este bizcocho de Rosalía gana en jugosidad las primeras 12 horas, cuando los aceites y el azúcar terminan de repartirse por la miga. Después, conviene evitar que se reseque con un guardado correcto. Asimismo, si te sobra naranja o piel, puedes integrarla en otras preparaciones para no tirar nada.
| Cómo guardarlo | Duración | Consejo |
|---|---|---|
| Envuelto en film, a temperatura ambiente (18–22 ºC) | 2–3 días | Evita la luz directa y corrientes de aire |
| En recipiente hermético, refrigerado | 4–5 días | Lleva a temperatura ambiente 30 min antes de servir |
| Cortado en raciones y congelado | Hasta 2 meses | Descongela en nevera y termina 5 min a 160 ºC |
Consejo técnico: si vas a glasearlo, espera a que esté frío. El glaseado necesita una superficie seca para fijarse y lucir.
Información nutricional aproximada (porción ~80 g)
Los valores son orientativos y dependen del tamaño del huevo, la variedad de naranja y el molde. No obstante, te ayudan a equilibrar el postre dentro de una dieta variada. Para conceptos generales de nutrición, consulta caloría e hidratos de carbono en Wikipedia.
| Concepto | Por porción |
|---|---|
| Energía | ≈ 285 kcal |
| Hidratos | ≈ 36 g |
| Grasas | ≈ 12 g |
| Proteínas | ≈ 5 g |
| Azúcares | ≈ 20 g |
Comparativa: aceite de oliva frente a mantequilla
En este bizcocho de Rosalía la grasa es aceite de oliva. Frente a la mantequilla, el aceite aporta jugosidad inmediata y una miga más tierna, porque es líquido a temperatura ambiente. Sin embargo, su sabor debe ser suave para no dominar. Por el contrario, la mantequilla confiere un perfil lácteo y algo más de estructura cuando se bate con azúcar. Si te apetece probar, puedes hacer esta equivalencia:
| Grasa | Cantidad | Resultado |
|---|---|---|
| Aceite de oliva suave | 120 ml | Miga húmeda y aroma cítrico protagonista |
| Mantequilla derretida | 140 g | Sabor lácteo, miga algo más compacta |
Idea clave: si cambias a mantequilla, añade 1/4 de cucharadita extra de levadura química para compensar la mayor densidad de la masa.
Resumen del vídeo: fragmento en plató donde se comenta y se muestra el bizcocho de Rosalía de naranja con aceite de oliva. Se aprecia el corte y la textura esponjosa mientras explican ingredientes y trucos básicos para lograrlo en casa.
Enlaces para ampliar técnicas y recetas
- Tarta de queso de limón sin horno: frescor y cremosidad
- Secretos de la empanada gallega: 6 variaciones
- Cocina sin residuos: cómo aprovechar cada ingrediente
Preguntas habituales sobre el bizcocho de Rosalía
¿Qué aceite de oliva uso para el bizcocho de Rosalía?
Elige un aceite de oliva suave (0,4º) o uno virgen extra muy equilibrado. Un aceite demasiado intenso puede imponerse al cítrico. Por tanto, si dudas, mezcla 60 ml de virgen extra con 60 ml de un aceite más neutro. Con esa proporción, la miga queda húmeda y el perfume de naranja brilla. Para conocer variedades y elaboración del aceite, Wikipedia ofrece una entrada sólida sobre aceite de oliva.
¿Bicarbonato o levadura química en el bizcocho de Rosalía?
La receta funciona mejor con bicarbonato, porque reacciona con el ácido del zumo y genera un alveolado más abierto. No obstante, si solo tienes levadura química, usa 10 g por 220 g de harina. Aunque la subida es algo más estable, la miga queda ligeramente más fina. Si te preocupa el sabor a bicarbonato, mantén 8 g y añade el zumo al final para que la reacción sea inmediata. Para entender ambos agentes, puedes leer bicarbonato de sodio y levadura química.
¿Cómo consigo que suba alto sin abrirse en exceso?
Engrasa poco los laterales, precalienta bien el horno y no superes los 180 ºC. La grieta central es normal; no obstante, si se abre demasiado, es señal de temperatura alta o exceso de gas. En ese caso, baja 10 ºC y revisa que el bicarbonato esté en 6–8 g. Asimismo, pesa con báscula y usa un molde no demasiado grande para evitar masas bajas que se secan.
¿Puedo usar naranja entera triturada?
Se puede, pero el resultado cambia. La piel entera aporta amargor por la parte blanca, y la pulpa añade fibras que densifican la miga. Si te atrae esa idea, retira toda la parte blanca y ajusta la harina a 240 g para absorber humedad extra. Aun así, para mantener el carácter del bizcocho de Rosalía, la combinación de zumo + ralladura fina es lo más fiel al sabor que buscamos.
¿Cómo lo adapto a intolerancias comunes?
La base ya es sin lácteos. Para versión sin gluten, usa una mezcla de harinas panificables sin gluten y añade 1/4 de cucharadita de goma xantana para dar cuerpo. En caso de reducir azúcar, prueba 150 g y refuerza el aroma con más ralladura. Como norma general, introduce un cambio cada vez y toma notas: así sabrás qué ajusta el resultado.

Cómo emplatar y cuándo servir
Sirve este bizcocho de Rosalía con un toque de azúcar glas o con láminas finas de naranja confitada. Para desayunos, corta rebanadas de 2 cm y tuesta 1 minuto en horno a 190 ºC para realzar aromas. Para meriendas, acompaña con yogur natural frío: equilibra la dulzura y deja que el cítrico destaque.
Idea clave: deja reposar el bizcocho tapado la primera noche. A la mañana siguiente está en su mejor momento: miga asentada, perfume de naranja redondo.
Si te interesan recetas dulces sencillas para el día a día, echa un vistazo a estas propuestas prácticas que ya triunfan entre nuestros lectores.
- Tarta de queso de limón sin horno
- Buñuelos de calabaza paso a paso
- Por qué pica el picante: ciencia simple y trucos
Ahora ya sabes cómo clavar el bizcocho de Rosalía con aceite de oliva y naranja: ingredientes medidos, horno estable y técnica sencilla. Con estos pasos, lograrás una miga húmeda, un aroma cítrico limpio y una receta que siempre apetece repetir en casa.

