Si te queda la freidora de aire crudo por dentro pero dorada por fuera, no estás “haciendo mal la receta”. Suele ser una mezcla de grosor, cantidad en la cesta y temperatura real (la que de verdad alcanza tu aparato).
La solución no es subir a lo loco. En la mayoría de casos funciona mejor lo contrario: temperatura un poco más baja, algo más de tiempo y mejor circulación de aire.
Aquí lo tienes explicado paso a paso, con lista de comprobación, tabla y ajustes por alimentos para que el centro se haga sin que el exterior se pase.
- Arreglo exprés: separa piezas, voltea/sacude y baja 10–20 ºC.
- Si es grueso: cocina en dos fases (primero se hace por dentro, luego cruje).
- Si hay mucha cantidad: una sola capa y tandas.
- Si dudas con carne/ave: termómetro de cocina (te quita sustos).
- Si te pasa siempre: revisa la temperatura real de tu modelo.
Índice (desplegable)
Diagnóstico en 3 variables cuando “se dora fuera pero queda crudo por dentro”
Antes de cambiar tiempos al azar, identifica qué te está fallando. Con este diagnóstico sueles dar con la causa en menos de un minuto.
Piensa que la freidora de aire “tosta” muy bien la superficie. Si el exterior recibe mucha energía rápido, el centro necesita un plan para cocinarse sin que lo de fuera se pase.
Grosor: el centro manda más que el color
El grosor es el motivo número uno de que la comida quede cruda por dentro. Un muslo con hueso, una pechuga entera, un lomo grueso, gajos de patata “tochos” o verduras densas tardan en calentarse por el centro.
Si subes temperatura para “acelerar”, normalmente solo aceleras el dorado de fuera. Lo que necesitas es que el calor tenga tiempo de atravesar la pieza y llegar al centro.
- Señal: color perfecto fuera, pero al cortar el centro está frío, translúcido o con textura cruda.
- Ajuste base: baja 10–20 ºC y añade unos minutos (mejor que subir a 200–205 ºC sin control).
- Prevención: piezas del mismo tamaño o cocina por tamaños y retira lo pequeño antes.
Cantidad: si amontonas, bloqueas el aire
La freidora de aire cocina por circulación de aire caliente. Si llenas la cesta, creas zonas sin flujo y el alimento “cuece” por vapor: se ablanda, se dora irregular y el centro tarda más.
Esto explica por qué en una tanda pequeña te sale bien y en una grande aparece el “crudo por dentro”. No ha cambiado el alimento: ha cambiado el flujo de aire.
- Señal: partes blandas donde las piezas se tocaban, y otras muy tostadas.
- Ajuste base: una capa (o casi) y tandas. Sacude a mitad.
- Detalle importante: evita papeles/alfombrillas sin perforar que tapen entradas de aire.
Temperatura real: el número del panel no siempre coincide
Dos freidoras a “190 ºC” pueden comportarse distinto. Algunas calientan más, otras menos, y además hay puntos más calientes en la cesta. Por eso un ajuste típico es bajar temperatura y dar más tiempo.
Si tu aparato dora “demasiado rápido”, revisa esta guía: cómo comprobar la temperatura real en tu freidora de aire. Te ahorra mucha prueba y error.
Truco sencillo: si a temperaturas altas se dora demasiado rápido, prueba a cocinar un poco más bajo y alargar unos minutos. Te da margen para que el centro llegue a punto sin castigar el exterior.
Lo que debes hacer: “en 2 minutos lo encauzas” si ya ves que el centro va crudo
Esta lista está pensada para el caso típico: color perfecto por fuera y centro sin hacer. Hazla en orden y en la mayoría de casos se arregla sin tirar la tanda.
- Abre y separa: que no haya piezas pegadas o apiladas.
- Voltea o sacude: redistribuye calor y evita zonas frías.
- Baja 10–20 ºC y añade 3–6 minutos (más si hay hueso o mucho grosor).
- Seca el exceso de humedad si ves agua/adobo líquido: el vapor empeora el centro.
- Precalienta 3–5 min si tu modelo lo necesita (sobre todo con comida de nevera).
- Comprueba el centro: termómetro si es ave/carne picada; si no, corta la pieza más gruesa.
Este enfoque evita el bucle de “subo temperatura y se quema fuera”. En la freidora de aire, el control fino manda más que la potencia.
Si quieres una guía general de uso (cesta, precalentado, limpieza, tandas), la tienes aquí: guía completa para usar la freidora de aire en casa.
Tabla por alimentos: ajustes rápidos cuando queda crudo por dentro
Antes de la tabla, una idea importante: no existen tiempos “universales”. Cambian con el grosor, la cantidad, si es congelado, la humedad, la cesta y el modelo.
Esta tabla no intenta dar números mágicos. Te dice qué ajustar según el síntoma para que el centro llegue a punto sin quemar fuera. Úsala como mapa de decisiones.
| Alimento | Qué suele pasar | Qué tocar primero | Notas que ayudan |
|---|---|---|---|
| Pollo (pechuga, muslo, alitas) | Dora rápido y el centro queda rosado/gelatinoso | Menos temperatura + más tiempo; voltear a mitad | Evita amontonar. En muslo con hueso, el hueso “engaña” y parece hecho por fuera antes. |
| Cerdo (chuleta, lomo) | Exterior tostado, centro frío | Bajar 10 ºC y sumar minutos; reposo corto | Si es muy grueso, mejor dos fases. Si es fino, cuidado con resecar. |
| Carne picada (hamburguesas, albóndigas) | Costra fuera, interior poco hecho | Separar + cocinar más suave y uniforme | Piezas gruesas: dos fases. Importa mucho la temperatura interna segura. |
| Pescado (lomos) y marisco | Superficie hecha, lámina central translúcida | Temperatura media y algo más de tiempo | Mejor no empezar muy alto. Voltear ayuda a igualar sin secar. |
| Patatas gruesas / gajos | Cruje fuera, “patatas crudas dentro” | Fase suave + fase final fuerte; sacudir | Remojo opcional; secado obligatorio. Una sola capa es media receta. |
| Verduras densas (zanahoria, coliflor) | Dorado fuera, tallo duro | Cortar más pequeño y dar más tiempo | Si están muy secas, un toque mínimo de aceite ayuda a conducir calor. |
Interpretación rápida: cuando el centro va retrasado, casi siempre funciona mejor temperatura media + tiempo que “máximo desde el principio”. Y si el fallo aparece solo con tandas grandes, el ajuste más rentable no es cambiar grados: es repartir en una capa, hacer tandas y sacudir a mitad.
Freidora de aire crudo por dentro: ajusta por grosor (sin inventar tiempos “para todos”)
El grosor es el factor más importante y el más ignorado. Por eso, si te pasa a menudo, te conviene pensar en “rangos” por tamaño, no en un tiempo fijo.
Una regla sencilla: cuanto más grueso, más te interesa cocinar con temperatura media y añadir tiempo. Y si quieres crujiente, lo haces al final, no al principio.
Estrategia por grosor: fina, media y gruesa (qué cambia de verdad)
Piezas finas (filetes finos, pescado fino, patata muy fina) se hacen rápido y se pasan rápido. Aquí manda controlar el tiempo y no sobrecargar la cesta.
Piezas medias suelen ser el “punto dulce”: puedes dorar y cocinar por dentro con pocos ajustes si mantienes una capa y volteo.
Piezas gruesas (pollo con hueso, gajos gordos, verduras densas) casi siempre necesitan dos fases o una cocción más suave. Aquí es donde aparece el “crudo por dentro” con más frecuencia.
- Si es fino: controla tiempo y no te pases de temperatura.
- Si es medio: volteo y una capa suelen bastar.
- Si es grueso: baja temperatura, suma tiempo y remata fuerte al final.
Si no existe una guía específica de “tiempos por grosor”, usa el apartado de grosor de la guía principal como referencia práctica: cómo adaptar la cocción según el grosor en la freidora de aire.
Cocción en dos fases: primero se hace por dentro, luego queda crujiente
Esta es la técnica que más reduce el “dorado fuera, centro crudo”. No necesitas inventar tiempos: necesitas un orden lógico.
- Fase 1 (cocinar): temperatura media para que el calor llegue al centro.
- Fase 2 (dorar): unos minutos finales más alto para color y crujiente.
- Clave: voltear o sacudir a mitad para igualar.
En carnes, esta estrategia evita que el exterior se seque. En patatas, evita el típico “cruje fuera y está dura por dentro”.
Airfryer: centro crudo en pollo con hueso, lo que casi nadie ajusta
El pollo con hueso (muslo, contramuslo, alitas grandes) es el clásico: piel bonita y centro retrasado. El hueso hace que la zona cercana tarde más en calentarse.
Lo que más ayuda es evitar temperatura altísima desde el inicio. Cocina más suave, voltea a mitad y deja el dorado fuerte para el final. Si lo buscas como “pollo crudo airfryer”, el enfoque es el mismo: menos temperatura al principio y control del centro.
Si además estás recalentando pollo o sobras y te queda por fuera seco pero dentro frío, esta guía te ahorra disgustos: cómo recalentar en freidora de aire sin resecar ni dejar frío el centro.
Freidora sin aceite: crudo por dentro en congelados y cómo evitarlo sin quemar el rebozado
Los congelados dan guerra por dos motivos: llegan muy fríos por dentro y a veces llevan rebozados que se doran rápido. Si empiezas muy fuerte, el exterior “se tuesta” antes de que el interior se temple.
La solución típica es una primera fase más suave (para templar y cocinar) y un final más alto (para crujiente). Y, sobre todo, no amontonar.
Congelados por fases: el método más estable
En nuggets, croquetas, empanados y similares, lo que más funciona es darles un tramo inicial a temperatura media y un final corto fuerte. Así evitas que el exterior se queme mientras el centro sigue helado.
Además, en congelados la carga importa el doble. Si llenas, sube el vapor y baja la circulación. Resultado: blandos y con interior retrasado.
Si quieres una base orientativa (sin olvidar que hay que ajustar por tamaño), aquí tienes una tabla útil: guía de congelados en freidora de aire con ajustes por tipo.
Rebozados: cómo evitar que se doren antes de tiempo
Si el rebozado se oscurece demasiado pronto, suele ser por temperatura alta desde el inicio o por exceso de aceite. Un toque fino de aceite ayuda, pero empapar acelera el oscurecido.
- Si se dora demasiado: baja temperatura al inicio y alarga.
- Si queda blando: separa piezas, sacude a mitad y seca el exceso de hielo/escarcha.
- Si el centro sigue frío: añade una fase inicial más suave antes del golpe final.
Temperatura real, precalentado y puntos calientes: por qué te engaña el color
En la freidora de aire, el color puede “mentir”. Puedes tener un exterior precioso y un centro retrasado, sobre todo si tu aparato tiene zonas más calientes o si la resistencia incide más en un lado.
Por eso, si siempre se dora mucho por arriba (o en un lateral), la solución no es subir: es redistribuir, voltear y ajustar temperatura real.
¿Precalentar sí o no? Depende, pero en cortes gruesos suele ayudar
Precalentar no es obligatorio en todos los modelos. Pero si cocinas piezas gruesas o metes comida fría de nevera, ayuda a que la cámara empiece estable y el exterior no se “toste” antes de que el interior arranque.
Si tu uso más habitual es “recalentar”, ahí sí se nota. Y si te queda por fuera seco y por dentro frío, te conviene aplicar temperatura moderada y algo más de tiempo: recalentar en freidora de aire sin que quede frío por dentro.
Puntos calientes: qué hacer cuando un lado se pasa y el otro no
Muchos modelos tienen zonas más fuertes. Si una esquina se tuesta más, gira la cesta (si tu aparato lo permite).
Si no, cambia el orden de las piezas a mitad de cocción para igualar el resultado.
Para comprobarlo con criterio (y no con intuición), aquí tienes la guía dedicada: temperatura real en freidora de aire: cómo medirla y ajustarla.
Si vienes del horno: no copies la temperatura y “recortes” tiempo sin más
El horno calienta distinto. En freidora de aire la superficie se dora rápido. Si intentas “copiar horno” con el mismo calor y menos tiempo, es normal que se dore fuera y el centro quede retrasado.
Si conviertes recetas a menudo, esta guía te ayuda a no caer en ese error: cómo convertir recetas del horno a freidora de aire sin que queden crudas por dentro.
Seguridad alimentaria: temperatura interna segura y hábitos que evitan sustos
Cuando algo queda crudo por dentro, a veces solo es un problema de textura. Pero en aves, carne picada y algunos pescados/mariscos, también es un tema de seguridad.
La forma más sencilla de evitar dudas es usar un termómetro de cocina y cocinar hasta alcanzar una temperatura interna segura en el centro del alimento.
Temperatura interna segura: la referencia práctica para casa
AESAN explica como regla general que el alimento alcance alrededor de 70 ºC en todas sus partes para reducir el riesgo de intoxicaciones. En algunas preparaciones (como aves) se recomiendan valores superiores y/o combinaciones equivalentes de tiempo-temperatura.
Enlaces útiles (oficiales): Cocinar de forma segura (AESAN) y Prevenir intoxicaciones alimentarias en verano (AESAN).
Higiene y contaminación cruzada: el “detalle” que estropea todo
Aunque cocines bien, puedes liarla si mezclas utensilios o tablas de crudo y cocinado. Mantén limpieza, separa crudo y cocinado y no dejes comida cocinada a temperatura ambiente demasiado tiempo.
Para repasarlo en dos minutos, las “cinco claves” de la OMS son una guía clara: Cinco claves para la inocuidad de los alimentos (OMS). Y si quieres un resumen europeo práctico: Manipulación adecuada de alimentos (EFSA).

Errores comunes (y solución clara) cuando se dora fuera pero queda crudo por dentro
Estos son los fallos que más se repiten. Si corriges los dos primeros, normalmente desaparece el problema en la mayoría de alimentos.
- Subir demasiado la temperatura para ir más rápido. Solución: baja 10–20 ºC y alarga; dora al final.
- Llenar la cesta. Solución: una capa y tandas. La circulación de aire es parte de la receta.
- No voltear/sacudir. Solución: a mitad siempre; en patatas, incluso dos sacudidas si hay mucha carga.
- Meter comida mojada o con hielo/escarcha. Solución: seca, escurre y evita salsas líquidas al inicio.
- Mezclar grosores. Solución: cocina por tamaños o retira primero lo pequeño.
- Tapar el fondo con papel sin perforar. Solución: papel perforado y solo si no bloquea el aire.
- Confiar solo en el color con pollo o picado. Solución: termómetro o comprobar el centro de la pieza más gruesa.
Si te pasa sobre todo con patatas, el corte es decisivo. Esta guía te ayuda a ajustar sin volverte loco: patatas en freidora de aire según el corte (fritas, gajos, dados…).
Y si quieres un ejemplo de receta donde el grosor influye mucho, aquí tienes una (por si te apetece variar): buñuelos de calabaza en sartén o freidora de aire.
Preguntas frecuentes
Respuestas cortas y directas a las dudas más habituales cuando tu freidora de aire deja el centro crudo por dentro.
¿Por qué se dora por fuera pero queda crudo por dentro?
Porque la superficie recibe calor intenso y se tuesta rápido, pero el centro necesita más tiempo para que el calor lo atraviese. Suele ayudar bajar un poco la temperatura y alargar.
¿Qué hago si el pollo me queda crudo por dentro en la freidora de aire?
Separa piezas, baja 10–20 ºC, alarga y voltea a mitad. Si dudas, usa termómetro: en aves es lo más seguro.
¿Cómo arreglo “patatas crudas dentro” sin quemarlas?
Haz una fase inicial a temperatura media (para cocinar) y una final corta más alta (para crujiente). Seca bien y sacude a mitad.
¿Es mejor subir tiempo o subir temperatura?
Para “crudo por dentro”, casi siempre es mejor subir tiempo y bajar un poco la temperatura. Subir temperatura suele empeorar el dorado excesivo.
¿Influye precalentar la freidora de aire?
Sí, sobre todo con piezas gruesas y comida fría. En algunos modelos evita que el exterior se dore antes de que el aparato esté estable.
¿Por qué mi freidora marca 200 ºC y aun así queda crudo por dentro?
Porque la temperatura real puede variar según modelo y zona de la cesta. Ajusta con menos temperatura, más tiempo y revisa la temperatura real.
¿Los congelados empeoran el problema?
Si son gruesos o los amontonas, sí. Suelen necesitar más tiempo, buena circulación de aire y a menudo una primera fase más suave.
¿Qué temperatura interna segura debo buscar?
Como referencia práctica, se recomienda alcanzar alrededor de 70 ºC en el centro del alimento para reducir riesgos, especialmente en alimentos de origen animal.
En resumen: si vuelves a ver el “dorado fuera, centro crudo”, revisa siempre este orden: grosor → cantidad → temperatura real. Con eso, y un final corto para dorar, dejas de sufrir la freidora de aire crudo por dentro.

