Las aromáticas en invierno pueden seguir dándote hojas frescas incluso cuando el jardín parece parado, siempre que las elijas bien y las adaptes a tu clima real. En España no es lo mismo pasar el invierno en una terraza de Valencia que en un patio de Soria, y tus macetas lo notan desde el primer día de frío.
Por eso, antes de mover macetas de un lado a otro conviene saber qué aromáticas pueden quedarse fuera, cuáles agradecen algo de abrigo y cómo ajustar el riego para no ahogarlas. La buena noticia es que muchas especies mediterráneas están hechas para soportar frescos largos, siempre que el agua no se acumule en la tierra.
En mi caso, desde que entendí cómo funcionan las aromáticas en invierno he pasado de perder hierbabuena y romero cada año a tener matas que repiten temporada tras temporada. En esta entrada veremos, con calma y ejemplos prácticos, cómo organizar tus macetas de aromáticas para llegar a la primavera con las plantas sanas y el alféizar lleno de verde.
Índice del artículo
Qué debes saber: el verdadero enemigo de las aromáticas en invierno no suele ser el frío, sino el exceso de agua y la falta de luz. Si aciertas con el drenaje de las macetas y la ubicación, ya tienes la mitad del trabajo hecho.
Aromáticas en invierno en España: dónde ponerlas según tu clima
Lo primero para cuidar bien tus aromáticas en invierno es tener claro qué tipo de clima tienes de verdad. No basta con decir “vivo en el norte” o “estoy en el Mediterráneo”; importa si hiela muchas noches, si hay viento fuerte o si tu terraza está muy expuesta.
En las zonas de costa mediterránea y atlántica suave, los inviernos son más llevaderos y muchas aromáticas pueden pasar la temporada fuera sin problemas, sobre todo si la maceta drena bien y el viento no pega de lleno. En cambio, en meseta interior y zonas altas las heladas son frecuentes y el suelo tarda más en templarse.
Además, no es lo mismo una planta en el suelo que en una maceta pequeña. Una maceta se enfría antes, se seca o se encharca con más facilidad, y eso marca la diferencia entre una mata que rebota en primavera y otra que se queda negra por la base.
| Zona | Ejemplos | Recomendación general |
|---|---|---|
| Costa mediterránea y litoral suave | Valencia, Málaga, Cádiz costa, Alicante | La mayoría de aromáticas en invierno pueden ir fuera con maceta drenante |
| Atlántico húmedo | Galicia, Cantábrico | Más cuidado con el exceso de humedad; mejor macetas de barro y algo de resguardo |
| Interior frío | Meseta norte y sur, zonas de sierra | Proteger aromáticas delicadas y algunas macetas junto a muros o dentro de casa |
Idea clave: si en tu zona el agua de una cubeta se hiela varias noches seguidas, considera mover las aromáticas más delicadas a un rincón pegado a la pared o cerca de una ventana, y deja fuera solo las más resistentes.
Cómo aprovechar el microclima de tu terraza
Además del clima general, tu terraza tiene su propio microclima. Un rincón pegado a la pared sur siempre será más cálido que la barandilla norte, y un alféizar protegido por un toldo conserva mejor el calor nocturno que una mesa en medio del patio.
Por eso, conviene observar un par de días dónde se forma escarcha, qué zona recibe sol directo y qué parte se mantiene húmeda más tiempo. Con esa información puedes decidir qué aromáticas en invierno se quedan fuera del todo y cuáles subes un nivel, por ejemplo dentro de un mini invernadero pequeño en la terraza.
Si ya tienes un montaje con cubiertas o plásticos, te puede ayudar la entrada sobre el uso de un mini invernadero en la terraza, porque muchas de las ideas se aplican igual a macetas de aromáticas.
Aromáticas que pueden quedarse fuera en invierno
La buena noticia es que varias aromáticas clásicas de cocina aguantan muy bien el frío, sobre todo si el sustrato no se encharca. Son plantas mediterráneas que están acostumbradas a inviernos frescos y secos, con mucho sol y poca agua.
Romero y tomillo en invierno en maceta
El romero (Salvia rosmarinus) y el tomillo (Thymus vulgaris) son de las aromáticas en invierno más agradecidas. Soportan heladas suaves, viento moderado y cambios de temperatura, siempre que la maceta tenga buen drenaje y no se riegue de más.
En costa mediterránea e interior suave pueden vivir todo el año fuera, en una zona muy luminosa. En climas de heladas fuertes, basta con acercar las macetas a la pared o protegerlas en noches concretas con una manta fina. De hecho, muchas personas pierden el romero no por frío, sino por raíces continuamente húmedas.
Un buen truco es usar macetas de barro con agujero, llenas con un sustrato ligero. Si quieres mejorar el drenaje, puedes mezclar tierra universal con arena de río y algo de perlita para que las raíces respiren mejor.
Salvia y lavanda en invierno al aire libre
La salvia (Salvia officinalis) y la lavanda (Lavandula angustifolia) también soportan bien el invierno en buena parte de España. Prefieren pasar frío seco a estar con el sustrato encharcado, por lo que conviene evitar platos llenos de agua y zonas donde el agua de lluvia se acumule.
En terrazas de interior frío puedes notar que pierden algo de hoja o que el crecimiento se detiene casi por completo, y es normal. Lo importante es que el tallo se mantenga sano y que la base no se ponga negra. En primavera, con algo de poda ligera, rebrotan con fuerza.
Si dudas con el riego, es mejor pecar de poco que de mucho. En invierno basta con comprobar la tierra con el dedo y regar cuando los primeros centímetros estén secos.
Orégano y otras perennes resistentes
El orégano en invierno suele perder parte de la parte aérea, pero las raíces permanecen vivas y rebrotan en primavera. Algo parecido ocurre con otras perennes rústicas, que parecen “feas” en invierno y resurgen en cuanto suben las temperaturas.
En estos casos, es mejor no podar en exceso en pleno invierno. Basta con retirar tallos claramente secos y hojas muy dañadas, dejando algo de protección natural sobre la base. Más adelante, cuando llegue la primavera, podrás hacer una poda algo más decidida.
Consejo rápido: si tu zona es ventosa, agrupa las aromáticas en invierno en un rincón y usa otras macetas grandes como pantalla. Así evitas que el viento reseque de golpe el sustrato y las hojas.
Aromáticas que conviene proteger o entrar en casa
Otras aromáticas son algo más sensibles al frío intenso, aunque no por ello hay que renunciar a ellas. En muchos casos basta con cambiar la ubicación o darles un poco de abrigo extra para que lleguen bien a primavera.
Hierbabuena en invierno y cómo cuidarla con frío
La hierbabuena es resistente, pero sufre mucho con el exceso de agua fría. En climas húmedos y fríos, conviene colocarla en una maceta algo más alta, con buena salida de agua, y resguardarla de heladas directas. Si hiela fuerte, puede perder la parte aérea y rebrotar en primavera desde la base.
En interior, la hierbabuena en invierno puede vivir cerca de una ventana luminosa, pero hay que evitar radiadores directos y ambientes muy secos. Un riego cada siete o diez días suele bastar, siempre revisando la humedad de la tierra antes de añadir más agua.
Cilantro de otoño, perejil y cebollino
El cilantro de otoño, el perejil y el cebollino toleran bien el frío moderado, pero agradecen algo de resguardo en balcones muy expuestos. Son ideales para tenerlos en macetas medianas cerca de la casa, donde el viento llegue menos.
Si el clima es muy duro, puedes colocarlos en una balda dentro de un pequeño invernadero de terraza o bajo un túnel de cultivo ligero. No necesitan calor alto, solo evitar heladas fuertes sobre el follaje más tierno.
Aromáticas en el alféizar interior: pros y contras
Tener aromáticas en invierno dentro de casa es tentador, pero no siempre es la mejor idea. Dentro suele haber menos luz y más aire seco de calefacción, lo que puede debilitar las plantas si el riego no se ajusta bien.
Si decides entrar algunas macetas, busca una ventana muy luminosa, aleja las plantas de radiadores y gira las macetas cada semana para que no se espiguen hacia un solo lado. Además, ventila la habitación unos minutos al día para renovar el aire y evitar hongos.
Error típico: meter todas las macetas dentro de casa en cuanto llegan los primeros fríos. Muchas aromáticas en invierno están mejor fuera, con frío moderado y buen drenaje, que en un salón oscuro y con calefacción alta.
Cómo regar aromáticas en invierno sin ahogarlas
El riego es uno de los puntos clave para que las aromáticas en invierno sobrevivan. En esta época del año el consumo de agua baja mucho, pero a veces seguimos regando como si fuera verano y ahí empiezan los problemas.
La regla rápida es sencilla: riega solo cuando la capa superior del sustrato esté seca. Para comprobarlo, introduce un dedo dos o tres centímetros; si todavía notas humedad, espera unos días. En exterior, muchas veces la propia lluvia ya cubre las necesidades básicas.
| Aromática | Frecuencia orientativa en invierno | Observaciones |
|---|---|---|
| Romero | Cada 12–20 días | Prefiere quedarse algo seco a estar húmedo de más |
| Tomillo | Hasta una vez al mes | Ideal en maceta de barro muy drenante |
| Hierbabuena | Cada 7–10 días en interior | En exterior, muchas veces basta la lluvia |
| Perejil | Cada 7–15 días | Mejor riegos algo más frecuentes, pero sin charcos |
En interior, intenta regar por la mañana para que el exceso de humedad se disperse a lo largo del día. Además, evita dejar agua en los platos; es mejor retirar el sobrante a los pocos minutos para no tener las raíces encharcadas.
Truco práctico: si dudas, pesa la maceta con las manos. Con algo de práctica notarás rápido cuándo está muy ligera y necesita agua y cuándo sigue cargada y conviene esperar.
Cómo evitar hongos y podredumbres en aromáticas en invierno
Las aromáticas mediterráneas vienen de zonas donde el frío suele ir acompañado de suelos secos, por eso el encharcamiento invernal les sienta tan mal. Cuando el sustrato está frío y siempre húmedo, los hongos de raíz encuentran un plato perfecto.
Para prevenir estos problemas, conviene trabajar desde el principio con un sustrato drenante. Una mezcla sencilla es media parte de sustrato universal, un tercio de perlita o material aireante y otra parte de arena de río lavada. Además, ayuda mucho elevar las macetas del suelo, sobre todo en patios donde se forman charcos.
También es buena idea retirar hojas amarillas, ramas muy viejas y restos de poda que se quedan sobre la superficie de la maceta. Así se airea mejor el conjunto y hay menos materia orgánica descomponiéndose justo encima de las raíces.
Por qué importa: cuando el romero o la hierbabuena empiezan a oler a humedad rancia y ves tallos negros en la base, a menudo ya hay hongos en las raíces. En ese punto, la única salida es trasplantar a sustrato seco y ajustar de verdad el riego.
Aromáticas muy sensibles al frío y cómo salvarlas
Hay aromáticas que simplemente no están hechas para el invierno español salvo en zonas muy suaves. La albahaca, la stevia o el lemongrass son ejemplos claros: en cuanto llegan temperaturas cercanas a cero, la parte aérea se viene abajo.
En estos casos, lo mejor es aceptar que son plantas de temporada o, si quieres mantenerlas, tratarlas casi como plantas de interior en invierno. Colocarlas en una ventana luminosa, lejos de corrientes de aire frío, y regarlas lo justo para que el sustrato no se seque del todo.
Si vives en una zona de clima templado, un pequeño túnel de cultivo o un invernadero ligero puede marcar la diferencia. Combinado con un buen acolchado de corteza o hojas secas en la superficie de la maceta, las raíces sufren menos los cambios bruscos de temperatura.
¿Tiene sentido conservar la albahaca en invierno?
La albahaca es anual en la práctica, así que lo más sencillo es dejar que cumpla su ciclo y volver a sembrar en primavera. Aun así, si tienes una planta muy sana y quieres intentarlo, puedes colocarla en interior muy luminoso y pinzar flores para alargar algo la producción.
En mi caso, he comprobado que muchas veces compensa más guardar semillas y planificar bien los semilleros de primavera que pelear con una albahaca triste todo el invierno. Así, la planta nueva arranca fuerte cuando de verdad tiene luz y calor.
Otras aromáticas delicadas frente al frío
La stevia, el lemongrass o algunas mentas especiales (como la menta chocolate) pierden parte aérea cuando hiela. Puedes protegerlas con acolchados gruesos y, si es posible, mover las macetas a una zona resguardada, cerca de la casa o incluso dentro por las noches.
Si al final pierdes la parte aérea pero el rizoma o la base siguen firmes, merece la pena esperar a primavera antes de tirar la maceta. A veces rebrotan con fuerza en cuanto el suelo se templa.
Lista rápida de las mejores aromáticas en invierno en España
Para que tengas una referencia clara, esta lista agrupa las aromáticas en función de lo seguras que resultan en invierno en la mayor parte de España. Siempre hay matices, pero sirve como punto de partida.
Aromáticas muy seguras en exterior
Aquí entran las que aguantan bien frío moderado, algo de viento y menos riego:
- Romero
- Tomillo
- Salvia
- Lavanda
- Orégano
Aromáticas que pueden ir fuera o dentro según heladas
Estas aromáticas en invierno pueden quedarse fuera en climas suaves, pero agradecen más protección en meseta o zonas de montaña:
- Hierbabuena
- Perejil
- Cebollino
- Cilantro de otoño
Aromáticas delicadas que mejor entran en casa
En este grupo están las que sufren mucho con el frío y se tratan casi como plantas de interior en los meses más duros:
- Albahaca
- Lemongrass o hierba limón
- Stevia
Qué puedes hacer: si estás empezando, elige primero aromáticas en invierno del grupo más resistente. Cuando tengas cogido el truco al riego y a la luz, añade poco a poco alguna especie más delicada.

Pequeña lista de compras para cuidar aromáticas en invierno
No necesitas llenar la terraza de accesorios para que las aromáticas en invierno sobrevivan. Sin embargo, hay un par de cosas en las que sí merece la pena invertir algo, porque marcan mucha diferencia en drenaje y protección.
| Elemento | Para qué sirve | Comentario |
|---|---|---|
| Macetas de barro con agujero | Mejorar el drenaje en climas húmedos | Ayudan a que el sustrato se seque antes |
| Sustrato drenante | Evitar encharcamientos en raíces | Mezcla con perlita o arena de río |
| Manta térmica fina | Proteger en noches de helada fuerte | Se coloca solo cuando hace falta |
| Pequeño termómetro | Controlar la diferencia dentro/fuera | Evita sorpresas de frío o calor |
Consejo práctico: si tu presupuesto es ajustado, prioriza siempre el buen sustrato y las macetas adecuadas. Un romero bien plantado en una maceta sencilla vive más que otro en un contenedor caro sin drenaje.
Qué puedes usar: si buscas ideas de estructuras o soportes para macetas, puedes inspirarte en páginas especializadas en cultivo protegido y terrazas como Ecoterrazas o en documentos técnicos sobre cultivo de aromáticas publicados por universidades y organismos públicos.
Cómo integrar las aromáticas en invierno en tu huerto y jardín
Las aromáticas en invierno no tienen por qué ir aparte del resto del huerto. De hecho, combinan muy bien con hortalizas de temporada, ayudan a atraer fauna útil y permiten aprovechar mejor rincones que, de otro modo, se quedarían vacíos hasta primavera.
Si ya tienes un huerto en macetas, puedes colocar las aromáticas resistentes en los bordes de las jardineras y dejar el centro para lechugas, rabanitos o espinacas de invierno. Así aprovechas la estructura de raíces de las aromáticas para dar algo de sombra ligera y sujetar mejor el sustrato.
Para organizar siembras y trasplantes, te puede venir bien revisar la propuesta de qué plantar en noviembre y diciembre en tu huerto doméstico y adaptar esas ideas a tu terraza. Además, si combinas esa planificación con un diseño por zonas, como el que se propone al hablar de crear un jardín con poca agua, tendrás un espacio más equilibrado todo el año.
En patios y jardines algo mayores, las aromáticas en invierno pueden ocupar borduras, pies de muros o zonas cercanas a caminos. Allí reciben algo de calor extra del suelo y facilitan el acceso para cosechar aunque el tiempo no acompañe.
Si te animas a aprovechar restos de poda y de limpieza de macetas, puedes integrarlos en una pila sencilla y transformar ese material en alimento para tus aromáticas. La entrada sobre cómo hacer compost casero en otoño te sirve como base para preparar un abono suave que podrás usar en primavera.
Preguntas habituales sobre aromáticas en invierno
¿Es buena idea podar las aromáticas en pleno invierno?
En general, es mejor limitarse a podas ligeras de limpieza en pleno invierno: retirar tallos secos, puntas claramente dañadas y alguna rama que estorbe. Las podas más fuertes conviene dejarlas para finales de invierno o principios de primavera, cuando la planta empieza a moverse de nuevo.
¿Puedo tener aromáticas en invierno solo en interior?
Poder, se puede, pero es más exigente. Necesitas una ventana muy luminosa, ajustar mucho el riego y vigilar que la calefacción no reseque el ambiente. Siempre que tengas opción, es más fácil combinar algunas macetas fuera y otras dentro, según el clima de tu zona.
¿Hace falta abonar las aromáticas en invierno?
No. En invierno las plantas crecen poco y no necesitan mucho alimento. Es mejor reservar el abonado para la primavera, cuando retoman el crecimiento. Si el sustrato está muy pobre, puedes añadir un poco de compost maduro, pero sin exagerar.
¿Qué hago si una aromática se ha helado por completo?
Lo primero es no tirar la maceta de inmediato. Espera a que pase el frío intenso y recorta la parte claramente negra o blanda. Si la base del tallo sigue firme y las raíces no huelen mal, es posible que rebrote en primavera. Si la planta estaba muy débil antes del invierno, quizá te compense reponerla.
¿Tiene sentido usar un mini invernadero solo para aromáticas?
Depende de tu espacio y de tu clima. En terrazas frías o muy ventosas, un mini invernadero pequeño puede ser la diferencia entre perder varias macetas o mantenerlas activas. Si quieres profundizar en esa idea, puedes ver cómo se aprovecha un mini invernadero en una terraza pequeña y aplicar esas soluciones a tus aromáticas.
En definitiva, las aromáticas en invierno pueden seguir siendo aliadas en tu cocina y en tu huerto si respetas su origen, ajustas el riego y aprovechas bien cada rincón de tu espacio. Con algo de observación y pequeños cambios de ubicación, verás que muchas macetas dejan de ser “plantas de verano” y pasan a acompañarte todo el año.
Además, cuando combinas una buena elección de especies, un sustrato drenante y un mínimo de protección frente a heladas y viento, tus aromáticas en invierno dejan de ser una lotería. Poco a poco, cada temporada fría se convierte en una oportunidad para seguir aprendiendo y cosechando sin renunciar al sabor fresco en casa.
Fuentes y recursos de referencia sobre aromáticas
Si quieres profundizar más en el cultivo de aromáticas en climas templados, estos recursos aportan fichas técnicas y ejemplos de manejo útiles para adaptar a tu terraza o jardín.

