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Avast vs Microsoft Defender: ¿basta lo gratis en Windows?

  • Tecnología
Avast vs Microsoft Defender en Windows

Avast vs Microsoft Defender: esa es la comparación que casi todo el mundo se plantea cuando compra un PC con Windows. También cuando empieza a notar anuncios y sustos en el navegador. Lo entiendo, porque la duda real no es “cuál es mejor en un ranking”. La duda es más práctica: ¿me basta lo que ya trae Windows o me conviene instalar algo extra?

En este artículo lo vamos a aterrizar sin tecnicismos y sin alarmismo. Verás una decisión rápida según tu caso y una comparativa clara. Sobre todo, tendrás pasos para dejar tu equipo bien protegido sin pelearte con configuraciones raras. Además, te cuento cuándo pagar tiene sentido y cuándo solo estás comprando tranquilidad… o ruido.

Checklist rápido (30 segundos): decide hoy qué te conviene.

  • Si quieres cero líos y usas Windows actualizado: normalmente te basta Microsoft Defender bien configurado.
  • Si compartes el PC, instalas cosas “porque sí” o te preocupa el phishing: una suite como Avast puede ayudarte con capas extra.
  • Si te irrita la publicidad o los avisos de “actualiza”: suele ser mejor quedarte con Defender y reforzar hábitos.
  • Si tienes un Windows antiguo (7/8) o un equipo que no vas a mover a 10/11: Avast puede ser más práctico. Defender no ofrece la misma cobertura fuera de sistemas soportados.
  • Si pagas, que sea por extras de verdad (VPN, control de apps, protección de webcam, etc.), no por “promesas” vagas.

Decisión rápida: Avast vs Microsoft Defender según tu caso

La mayoría de gente no necesita “el antivirus perfecto”. Necesita un mínimo fiable, sin ruido, que no convierta el PC en una pantalla de avisos. Por eso, antes de entrar en comparativas, vamos a poner escenarios típicos de casa y una elección razonable.

  • Uso normal (correo, banco, compras, redes, trabajo): Defender suele ser suficiente si Windows está al día y no instalas programas raros.
  • Familia y PC compartido: Avast puede ayudarte si quieres controles extra, avisos de enlaces peligrosos y funciones “de suite” que facilitan la vida.
  • PC con pocos recursos: aquí mandan dos cosas: que no consuma y que no moleste. Defender suele ser discreto, y Avast Free también puede ir bien si lo mantienes simple y sin módulos extra.
  • Windows antiguo: si sigues con Windows 7 u 8, estás en terreno delicado. Defender no está pensado para darte la misma cobertura ahí. En esos casos, una solución de terceros suele ser más práctica.

Aviso importante: ningún antivirus sustituye hábitos básicos. Si un enlace te huele raro, lo mejor sigue siendo no abrirlo. Es fácil caer en el “piloto automático”, y ese suele ser el error más caro.

Si quieres reforzar ese “piloto automático”, te puede ayudar esta entrada sobre cómo detectar estafas y quishing al escanear un QR. La idea es la misma: evitar el clic impulsivo.

Avast vs Microsoft Defender: diferencias reales (sin marketing)

Comparar antivirus puede volverse un lío porque cada marca presume de su “protección avanzada”. Pero lo que importa en casa es más concreto: protección frente a amenazas reales, falsos positivos, consumo de recursos y extras que de verdad aporten algo.

Para valorar eficacia no basta con “trastear el menú”. Lo útil es fijarse en pruebas con metodología pública y escenarios realistas, como las de laboratorios independientes. Ese enfoque es el que más ayuda al lector, porque evita vender humo.

AspectoMicrosoft DefenderAvast (Free/Premium)
Qué esProtección integrada en Windows, pensada para “funcionar sola”.Suite de terceros con versión gratuita y extras si pagas.
RendimientoSuele ser discreto, aunque depende del equipo y de la configuración.Puede ir ligera, pero si activas muchos módulos es más fácil que aparezcan avisos.
“Ruido” (avisos/upsell)Normalmente bajo, integrado en el sistema.Más probabilidad de avisos y propuestas de mejora si usas la versión gratuita.
Extras típicosFunciones de Windows (SmartScreen, control de apps, etc.).Módulos extra y herramientas añadidas según edición.
Ideal para…Quien quiere lo simple, estable y sin instalar nada.Quien quiere capas extra o soporte en hábitos más “caóticos”.

Avast vs Microsoft Defender en protección y falsos positivos

La protección no es solo “detectar virus”. En casa, hoy te la juegas más con enlaces trampa, descargas maquilladas y páginas que imitan a servicios reales. Por eso, cuando miras pruebas independientes, interesa que midan escenarios de navegación, ataques por web y bloqueos en tiempo real.

Lo útil de los laboratorios serios es que no se quedan en un archivo aislado. Analizan cómo reacciona cada solución ante ataques que se parecen a los que te podrías comer un martes cualquiera. Y también miden falsos positivos, porque bloquear programas legítimos es una forma muy tonta de “proteger” el PC.

Si quieres profundizar en el tipo de amenazas que más se repiten, aquí tienes un repaso muy aterrizado de los riesgos de seguridad informática más comunes. Entender el contexto ayuda a elegir mejor y a depender menos del “antivirus milagro”.

Avast vs Microsoft Defender: consumo de recursos y rendimiento

El rendimiento es el tema que más se nota. Un antivirus puede ser bueno y aun así amargarte la vida si te ralentiza el arranque, te hace tartamudear el navegador o te corta descargas legítimas a cada rato.

Aquí hay dos ideas prácticas. La primera: un PC moderno suele aguantar cualquiera de los dos sin dramas. La segunda: cuando el equipo va justo, no solo importa el consumo, también importa la fricción. Defender suele ser menos intrusivo porque vive dentro de Windows, mientras que Avast puede sumar avisos y pantallas propias.

Consejo rápido: si tu PC va lento, no asumas que “necesitas otro antivirus”. Primero revisa si tienes dos protecciones en tiempo real peleándose o demasiados programas al inicio.

Cuándo compensa pagar en Avast (y cuándo basta Microsoft Defender)

Pagar por seguridad tiene sentido cuando compras algo concreto. El problema es pagar “por si acaso” y acabar con una suite que te mete más ruido que tranquilidad. Por eso, esta sección es la que más te va a ahorrar dinero.

En términos domésticos, la pregunta buena es: ¿qué extra vas a usar de verdad cada semana? Si la respuesta es “nada”, lo normal es quedarte con Defender y reforzar hábitos. Si la respuesta es “sí, esto y esto”, entonces pagar puede salirte a cuenta.

  • Me planteo pagar si quiero VPN integrada, funciones de privacidad, protección específica de webcam o controles familiares que voy a usar.
  • No pagaría si solo busco “antivirus”, no quiero avisos y ya tengo hábitos decentes con enlaces y descargas.
  • Me lo pensaría dos veces si lo único que me venden es “optimización” y “limpieza”. Eso suele aportar poco y puede dar más problemas.

Una pista útil: si lo que te preocupa de verdad son las cuentas, no empieces por el antivirus. Empieza por accesos más seguros. Por ejemplo, aquí tienes cómo activar passkeys en iPhone, Android y PC. Es una mejora que reduce daño incluso cuando alguien “pilla” una contraseña.

Ajustes de seguridad en Windows para Microsoft Defender y un antivirus de terceros
Vista conceptual de la configuración de seguridad en Windows y la instalación de un antivirus sin conflictos.

En Windows: ajustes de Microsoft Defender y cómo instalar Avast sin líos

Este es el punto donde casi todo el mundo se equivoca. Instala Avast, deja Defender medio activo o toca opciones sin saber qué hace cada cosa. El resultado suele ser el peor: más consumo y más falsas alarmas.

La regla simple es esta: un solo antivirus en tiempo real. Puedes tener herramientas extra, pero la protección “siempre encendida” debe ser una, para evitar conflictos y para que el sistema vaya fino.

  1. Abre Seguridad de Windows desde el menú Inicio.
  2. Entra en el apartado de proveedores de seguridad o “proveedores” (según versión de Windows).
  3. Comprueba cuál aparece como antivirus activo.
  4. Si aparece más de uno “a medias”, ahí tienes una causa típica de lentitud y avisos.

Ajustes clave en Microsoft Defender para que trabaje de verdad

Defender no es “solo lo que viene por defecto”. Tiene varios interruptores que marcan diferencia, sobre todo contra amenazas nuevas. La gracia es activarlos sin convertir el PC en una alarma constante.

  • Protección en tiempo real: debería estar activada, porque es la base.
  • Protección basada en la nube: ayuda a reaccionar antes ante amenazas recientes, y suele valer la pena para un uso doméstico.
  • Envío automático de muestras: mejora detección, aunque puedes revisarlo si te preocupa la privacidad.
  • SmartScreen en el navegador: es de lo más útil contra descargas sospechosas y webs de imitación.

Qué debes saber: si usas Windows 10 y te estás acercando al final de soporte, la seguridad se complica. Aquí tienes una guía práctica para usarlo con cabeza: cómo usar Windows 10 con seguridad tras 2025.

Si instalas Avast: cómo evitar conflictos y lentitud

Si eliges Avast, lo importante es no duplicar funciones. En general, cuando instalas un antivirus de terceros, Windows ajusta Defender para que no compita como antivirus principal. Aun así, conviene comprobarlo y dejarlo limpio.

Después, revisa dos cosas que suelen causar “sensación de caos”. Primero, los módulos que se solapan con el navegador. Segundo, los avisos de “optimización” y notificaciones.

Si te sobra ruido, desactívalo. Un antivirus que te molesta termina apagado, y eso sí es un problema.

  • Comprueba que solo uno tenga protección en tiempo real como antivirus principal.
  • Reduce avisos y notificaciones para no caer en “fatiga de alertas”.
  • Actualiza siempre el motor y pasa un análisis cuando notes algo raro, antes de tocar mil ajustes.

En móvil: cuándo tiene sentido Avast y cuándo basta con buenos hábitos

Esta parte se busca muchísimo porque el móvil es donde más te comes enlaces, QR y mensajes de “tu paquete está retenido”. Aun así, el enfoque cambia según el sistema.

En Android, un antivirus puede tener sentido si instalas APK fuera de la tienda o si eres de los que prueban apps raras. En iPhone, el modelo de seguridad es distinto, así que la protección suele ir más por el lado de evitar estafas y robo de cuentas.

Si el problema es el phishing y los enlaces falsos, a veces el mejor “antivirus móvil” es una rutina. Antes de meter contraseñas, abre la app oficial o escribe tú la web. Es un gesto simple y funciona.

Errores comunes al elegir antivirus en Windows (Avast y Defender)

Los errores más comunes no tienen que ver con “elegir mal” entre Avast vs Microsoft Defender. Tienen que ver con expectativas poco realistas y con dejarlo todo al azar. Por suerte, son fáciles de corregir.

  • Tener dos protecciones en tiempo real: suele empeorar rendimiento y aumenta fallos raros.
  • Confundir VPN con seguridad total: una VPN no arregla un clic en un enlace trampa.
  • Instalar y olvidarse: sin actualizaciones, pierdes la mitad del valor.
  • Pagar por extras que no usas: si no activas nada, solo estás comprando “sensación”.
  • Ignorar el correo: muchas infecciones empiezan por un adjunto o un enlace, no por “un virus suelto”.

Truco práctico: si dudas, elige la opción que puedas mantener sin esfuerzo. La seguridad que “no molesta” es la que se mantiene activa todo el año.

Dudas frecuentes sobre Avast y Microsoft Defender

¿Es suficiente Microsoft Defender en Windows 11?

Para un uso normal y con Windows actualizado, suele ser suficiente si lo dejas bien configurado y mantienes hábitos decentes. Si compartes el PC o instalas muchas cosas, una suite puede añadir capas extra que te faciliten el día a día.

¿Avast Free merece la pena o es demasiado intrusivo?

Puede merecer la pena si te encaja su equilibrio entre protección y consumo. El punto crítico suele ser el “ruido” de avisos y propuestas. Si te molesta, ajusta notificaciones o valora quedarte con Defender.

¿Puedo tener Avast y Defender a la vez?

Puedes, pero no deberías tener dos antivirus en tiempo real compitiendo. Lo sensato es comprobar cuál está activo y evitar duplicidades. Así reduces lentitud y errores raros.

¿Qué consume menos recursos: Avast o Defender?

Depende del equipo y de lo que tengas activado. Defender suele ser discreto por integración, mientras que Avast puede ser ligero pero añadir módulos extra. Lo importante es evitar duplicidades.

¿Un antivirus me protege del phishing?

Ayuda, pero no lo arregla todo. Lo que más protege es cortar el impulso. Si un mensaje mete prisa, verifica por otro canal. Si una web pide credenciales, entra por la app oficial o escribe tú la URL.

Fuentes y lecturas para ampliar

Para elaborar este contenido nos hemos apoyado en un reportaje divulgativo de APC Magazine, que explica el enfoque de pruebas con laboratorios independientes. Además, te dejamos enlaces oficiales y de tests externos para que puedas contrastar.

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