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Tan solo quedan dos episodios para conocer el final de ‘Mar de Plástico’

Tan solo quedan dos episodios para conocer el final de ‘Mar de plástico’. La serie de Antena 3 producida por Boomerang TV emite este lunes 12 de diciembre el penúltimo capítulo de la serie.

Desde el estreno de su segunda temporada la ficción promedia un 17,3% de cuota de pantalla. La serie ha incorporado en esta segunda temporada nuevos personajes interpretados por Florin Opritescu, Andrea Trepat y Adelaida Polo además del gran protagonismo que cobra en los nuevos episodios el personaje de Pablo, (Miquel Fernández) que ya aparecía en la primera temporada.

Así es ‘Cristina’, el nuevo capítulo (2.12)

Héctor descubre a Cristina con una bata blanca por los pasillos de la cárcel. El director de la cárcel le explica que la joven lleva días haciendo prácticas como asistente social. Héctor investiga y descubre que Cristina fue sometida a abusos por parte de su padre cuando era joven.

Los policías deciden rastrear su casa donde encuentran un cuadernillo repleto de páginas con números y un organigrama con las caras tachadas de las víctimas del asesino en serie. Allí también hallan un video del juicio contra su padre biológico, con el que descubren la personalidad cambiante de la chica…

Mientras, Pilar continúa en una situación complicada. Sola y sin recursos económicos, se ve obligada a vender a Rueda sus gasolineras a cambio de una pequeña cantidad de dinero, con el que propone a Lolo la compra de sus tierras.

En la cárcel, Vlad golpea a Fernando; está enfadado por la muerte del Alférez y porque alguien quiere que sea él quien pague por esa muerte. En ese momento aparece un preso con sangre en la boca, alguien parece haberle arrancado su lengua.

Y en casa de Rueda, una sombra blanca cruza por detrás… Rueda se da la vuelta y aparece ante él la imponente imagen del fumigador.

Así llegan los protagonistas a la recta final de la serie

Héctor

Cada vez más aislado del mundo, sigue obsesionado con dar caza al asesino del martillo; en especial, por poner rostro a la persona que mató a Marta. Continúa sospechando de Pablo, aunque su relación con él se encuentra en el momento más calmado de los últimos meses. Tras descubrir que el asesino colocó pruebas falsas para incriminar a Vlad y tras descartar a otros sospechosos de Campoamargo, Héctor se encuentra casi en un laberinto donde la única salida parece ser la información que desde la cárcel le aporta Fernando. ¿Hasta qué punto puede fiarse del testimonio del asesino de Ainhoa?

Pablo

Los capítulos pasan y la sensación de que Pablo esconde algo o no dice toda la verdad se consolida. Tras cerrar su infiltración en la banda de tráfico de mujeres que ha acabado con Vlad en prisión y con el grupo de Pitbull desarticulado, Pablo vuelve a centrar a su equipo en la búsqueda del asesino del martillo. Es consciente de que Héctor, aunque tiene otros sospechosos, continúa pensando que él ha tenido que ver algo, al menos, en la muerte de Marta. ¿Tendrá razón Héctor o es tan solo su enésimo

Juan

Pese a que arrancó la temporada contra las cuerdas, Juan Rueda ha logrado reponerse y, poco a poco, vuelve a ser el terrateniente todopoderoso de Campoamargo y comarca. Tras la desarticulación de la banda que traficaba con mujeres, a Juan se le ha chafado su negocio. Ha repudiado a Kaled, por chivato y traidor, y se afanará en que nadie más vuelva a contratarle nunca. Su gran enemiga de la temporada, Pilar, la tiene ahora comiendo de su mano: aprovecha su debilidad para ofrecerle la única salida de irse a vivir a América y, a la vez, comprarle sus gasolineras por muy bajo coste.

Juan continúa odiando a Fernando, a quien ya le ha intentado hacer que su estancia en la cárcel sea un infierno. Por eso, quiere evitar todo el contacto posible entre él y Sergio. Así, Juan continúa drogando a Sergio para que éste permanezca dócil en su casa sin que pueda visitar en prisión a su hermano.

Fernando

El misterio se cierne sobre este oscuro personaje. El frío y calculador asesino de Ainhoa, que mantuvo en jaque a la Guardia Civil durante toda la primera temporada, ha permanecido en esta segunda entrega recluido en prisión. Con un semblante siempre enigmático y con el cariño que recibe de la no menos enigmática Cristina –la chica religiosa obsesionada con él-, Fernando parece querer redimirse de sus malos actos del pasado. ¿De verdad ha cambiado tanto?

Por lo pronto, Fernando es la única puerta que está teniendo Héctor y el resto de investigadores para detener al asesino del martillo. Por no se sabe qué motivo, el asesino envía unos anónimos a Fernando que vaticinan cuál será su próxima víctima. ¿Esconderá Fernando algún interés al colaborar con la Guardia Civil mostrándoles estas pistas? ¿Habrá dejado atrás Fernando esa personalidad psicópata, fría y calculadora y volverá a sorprender a todo Campoamargo?

 

Sergio

La vida de Sergio no está siendo sencilla en los últimos meses. Tiene en prisión a la persona que más quiere –su hermano Fernando- que, curiosamente, es el enemigo número uno de su padre. Ha visto cómo Agneska moría trágicamente a manos del asesino del martillo y cómo su padre ha tenido diferentes problemas con la justicia sin encontrar en él el cariño que cabría esperar.

No puede evitar sentirse fuertemente atraído por las mujeres, una de sus grandes debilidades que han intentado aprovechar desde Agneska hasta Cristina. Muy cercano a su hermano Fernando, no ha dejado de visitarlo en prisión y de hacer todo lo que él le dice. Su padre, en un intento de evitar este contacto, ha decidido mantenerlo sedado y encerrado en caso gran parte del día.

Vlad

Está contra las cuerdas. Todos sus chanchullos se han venido abajo, pende sobre él una grave acusación por su implicación en el negocio del tráfico de mujeres. Pese a ello, en prisión busca consolidar su territorio. Se la tiene jurada a Fernando por haberse inmiscuido en su guerra con el alférez.

Pilar

Ha jugado con fuego y se ha quemado. Todo le ha salido mal. Todos le han traicionado. Su madre se ha inculpado para que ella evite la cárcel por su implicación en el negocio del tráfico de mujeres. Está sin dinero, con su bebé y con el miedo a que los rusos intenten matarla para asegurarse su silencio.

Esta situación de desamparo la aprovechará Juan Rueda para hacerse con sus gasolineras a precio de saldo, despojándola por completo de sus fuentes de ingreso. Con el dinero que obtenga Pilar ha de decidir si abandona para siempre Campoamargo o si se queda y renace de sus cenizas.

Salva y Lola:

El otrora mujeriego guardia civil ha decidido centrarse. Una chica le ha ganado el corazón y parece decidido a todo por conquistar el suyo… y obtener la aprobación de su familia. No será sencillo. Salva sabe que su amor por Sol es mutuo, pero Lolo y el resto de su familia lo ven con recelo. ¿La más joven de la casa emparejándose con un payo que además es guardia civil?

Lola comprende muy bien por lo que están pasando su prima y su compañero y, en cierta manera, les ofrecerá su apoyo y mediación. Reconciliada con su familia, Lola intentará enterrar sus sentimientos por Héctor, habida cuenta de que él no parece buscar nada con ella. ¿Hay posibilidad de un romance entre Héctor y Lola que les permita a los dos empezar de cero?

Por otro lado, Salva y Lola serán parte fundamental del equipo de investigadores que ayuden a esclarecer quién es el asesino del martillo que tiene en jaque a todo Campoamargo.

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