laSexta estrena mañana, 10 de mayo, a las 23:15 horas, la serie Hustle, una producción centrada en un grupo de timadores que planean pegar un gran golpe.
Se trata de un drama que evoca el ingenio de películas como Ocean’s
Eleven o El golpe y que está producida por la BBC. Una media de más
de 6 millones de espectadores siguieron la primera temporada de Hustle en el Reino
Unido.
La serie relata la historia de un grupo de estafadores de éxito liderado
por Micky Bricks Stone (Adrian Lester), un joven experto en grandes timos que
acaba de salir de prisión tras cumplir una condena por agredir al novio
de su ex mujer. Después de dos años en la cárcel, Micky
quiere encontrar una nueva víctima para pegar el último golpe.
En realidad, no será el último ya que solo se trata de una excusa
para reunir al grupo y volver a los viejos tiempos, en los que las arcas estaban
llenas.
Micky cuenta con un equipo muy eficaz. Albert Stroller (Robert Vaughn) es el
más veterano. Es un jugador habitual y no se le resisten ni los caballos,
ni los casinos ni los juegos de cartas. Su principal función consiste
en buscar víctimas a las que estafar. Ash Morgan (Robert Glenister),
también conocido como Tres calcetines, es un experto en estafar a los
seguros y obtener dinero de los cajeros. Stacie Monroe (Jaime Murray), la única
mujer de la banda, se unió a ellos cuando su marido huyó sin dejarle
ni un céntimo.
Los chicos, unidos por la llamada de Micky, se reúnen de nuevo para
pegar el último gran golpe del líder. Esta vez la víctima
es un millonario empresario que sucumbe a la codicia. Con la policía
en los talones, la banda se las arregla para que éste acepte invertir
en una operación muy arriesgada. En mitad del trato, Danny Blue (Marc
Warren), un joven aspirante a gran estafador, irrumpe en la negociación
para formar parte del grupo. Micky le someterá a una importante prueba
de lealtad antes de aceptarle en el equipo.
Los investigadores, que aportan el toque de suspense a la ficción, tratarán
de reunir las pruebas suficientes para atrapar a esta banda de malhechores.
El líder, Micky, se ha convertido en una presa muy codiciada para los
agentes londinenses, a los que ninguno de estos estafadores les tiene ningún
respeto. De hecho, no dudarán en infiltrarse en la policía si
ello fuera necesario.
A pesar de que su oficio no es trabajo limpio, los protagonistas de este drama
se las ingenian para convertirse en personas agradables y divertidas a los ojos
del espectador. Cada uno de ellos aporta el toque necesario para hacer de la
banda un perfecto y coordinado grupo. Todo está estudiado y nada puede
salir mal. Las cartas están echadas.
Ficha
de la serie
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