Greg Berlanti tiene la mente ocupada este año entre Cinco hermanos y Dirty sexy money. Pero su verdadero bebé del momento es Eli Stone. Una serie que es una de las pocas novedades de media temporada de la ABC en este período de huelga que todos afirman que está a punto de acabar pero que nadie confirma.
Hablemos de la serie, Eli (Jonny Lee Miller) es un abogado como otros, disfraza la verdad, zozobra entre papeles, tiene un bonito despacho, una guapa chica rubia del brazo hija de su jefe nada menos. Pero desde hace poco Eli tiene visiones, visiones sonoras. Oye música y en particular a George Michael que aparece en en su salón cuando debería estar concentrado en hacerle el amor a su novia. Guiado por sus visiones a la vez sonoras y visuales Eli se da cuenta que podría ser un nuevo profeta como Moisés. Eso es por lo menos lo que le dice su acupuntor A menos que todo esto sea debido a que le han localizado un aneurisma inoperable y heredado de su fallecido padre... Poca importancia tiene, Eli decidió aceptar su condición porque como dice George Michael en su canción, hay que tener fe (Faith en inglés). Total serie de abogados, por series de abogados que no falte. Tuvimos nuestra dosis con Ally McBeal y hoy con Boston Legal o Shark. Sin embargo este primer episodio de Eli Stone me ha sentado bien, lo he visto y no se me ha quedado ese saborcito de hastío. Encuentro al protagonista simpático, el buen actor que evita ser sólo el chico guapo y luego la idea de dejarle oír la música es una idea original. Hay siempre mucha música en las series, a veces hasta demasiada. Pero sólo el telespectador escucha esa música, aquí la compartimos con Eli lo que aporta una dimensión especial y original y me gustó mucho este ambiente musical. El primer asunto de la serie es bastante clásico pero funciona bastante bien. Eli se ocupa de una joven mujer cuyo hijo es autista a causa de una vacuna y quiere demandar a la empresa farmacéutica. Pero esta mujer no es cualquier chica, es la chica, la de la primera vez de Eli... y no, el chico no es su hijo. Me gustó esta coincidencia divertida porque todo vinculado, lo que nos hace ir tomando seguridad a medida que la historia avanza. El proceso de las escenas avanza bien, a pesar de no tener la fuerza de una Ley y orden o El abogado por ejemplo pero Eli se agranda cuando descubrimos que el jefe de la farmacéutica vacunó a su retoño con la vacuna de otra compañía. Esto parece sospechoso y Eli ha de pelearse contra su propio gabinete que lleva la defensa de la otra parte. Pero no os amedrentéis con las escenas de tribunales de la serie porque son un simple marco como ocurre en Anatomía de Grey donde el hospital está únicamente un decorado para las intrigas de los personajes Sin ser súper original forzosamente, la serie ses simpática, fresca y divertida. Y siempre es bonito descubrir una nueva serie con la cual se siente uno a gusto. Como curiosidad señalar que en el piloto aparece el doctor Harold Abbott de "Everwood", es decir Tom Amandes, y aunque da la impresión que únicamente formará parte de la serie en el piloto, es una auténtica pena ya que su trabajo como abogado podría ser tan delicioso como de médico. En fin, la serie es de lo poco decente que ha dado este año de series, aunque no tengo claro que tal puede funcionar a largo plazo. Podría ser demasiado suave y esto podría darle una corta vida. Una pena, porque algo de Eli ha entrado en mí. Ficha de la serie
|