El contenido de esta noticia es spoiler ya que se centra en una serie y en
un piloto no emitido en nuestro país en ningún canal.

El 1 de octubre del 2007 CW estrena esta serie que cuenta con Dan Byrd (Clubhouse),
Adhir Kalyan, Amy Pietz, Lindsey Shaw y Scott Patterson (Las chicas Gilmore)
en el elenco.
Justin Tolchuck (Dan Byrd) es un adolescente de 16 años con una personalidad
muy sensible que intenta salir adelante mientras que atraviesa un período
de pesadilla social en un colegio de la ciudad de Medora, Wisconsin. Su madre,
Franny (Amy Pietz), una mujer atenta y delicada intenta ayudarlo, y su padre,
Gary (Scott Patterson), un empresario en ciernes, también pone su granito
de arena para que su hijo pase esta edad difícil. Su hermana Claire (Lindsey
Shaw) no vive sus años colegiales del mismo modo ya que es popular y
guapa. Franny decide inscribirse en un programa de cambio de estudiantes a nivel
internacional y desea así acoger en su hogar a un adolescente nórdico
y atlético para que pueda ayudar a su hijo, Justin, a convertirse en
un chico más espabilado y popular. Sin embargo, el estudiante extranjero
que desembarca es Raja Musharaff (Adhir Kalyan), un joven paquistaní
de 16 años. A pesar de sus fuertes diferencias culturales, Justin y Raja,
van a hacerse amigos rápidamente para atravesar juntos la adversidad
que supone el difícil período del colegio.
Aunque en principio el concepto de partida podía dejarnos algunas interrogantes
sobre si sería interesante ya en el piloto la comedia se revela como
simpática, rítmica y más bien rara. Recibió por
otra parte una acogida buena entre la crítica americana ya que en el
mismo capítulo inicial se baila entre dos géneros de comedia,
llegando a equilibrar los diferentes temas para obtener un resultado convincente.
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De una parte, la serie se acerca a telecomedias como “La pequeña
mezquita de la pradera” primera serie musulmana que se emitirá en
EE UU de la temporada anterior proveniente de Canadá, que centra sus
tramas en las diferencias entre la cultura del joven estudiante paquistaní
y los defectos de la sociedad americana. Esta ciudad media, simplemente "típica",
no tiene nada particular. Es justamente la normalidad lo que permite tratar
los estereotipos de todos los perjuicios en los cuales el occidental medio puede
encerrarse. Sin volcarse demasiado en temas peliagudos, los comportamientos
caricaturescos descritos permiten hacer reírse al telespectador. Los
clichés se acumulan de tal modo que este tratamiento por lo absurdo adquiere
un fondo cómico innegable. En el fondo, este tipo de ficción,
es también poner un puente intercultural que a menudo tarda todavía
en construirse pero que empieza a dar sus frutos.
Por otra parte, el hecho de que ambos héroes sean unos adolescentes
parece ser una buena idea, porque el colegio generalmente es un lugar de exacerbación
de todos los perjuicios. Además, la serie recupera los temas clásicos
de la dificultad de los años del colegio que tantas series ha generado
en el pasado. Son los problemas de integración, de popularidad, los que
son explotados en esta serie de un modo conocido a través de la situación
de Justin, luego integrados de manera más original cuando Raja descubre
el infierno de su primer día de curso (tan diplomáticamente abandonado
por Justin que se da cuenta espantado que el nivel de su popularidad todavía
puede caer más abajo). No hay nada revolucionario, pero la narración
es dinámica y los diálogos a menudo dan en el blanco.
El conjunto del reparto funciona bien. No veo demasiado el interés en
lanzar en paracaídas a Scott Patterson que finalmente encarnará
al padre de la familia. La madre merece por otra parte una mención especial,
en su gestión tan concernida de toda su pequeña familia, en particular
por la vida social (o más bien de la ausencia de vida social) de su hijo.
En resumen, la serie nos presenta a una familia americana clásica alrededor
de temas conocidos, a los cuales se añade un elemento exterior (Raja)
que viene para revolver los esquemas y las ideas establecidas, todo adornado
de un humor por lo absurdo que despunta tanto como denuncia los perjuicios de
la sociedad americana. Los diálogos, con ritmo, dan en el blanco. Es
simpática, más bien rara. Si todos los capítulos cumplen
las promesas del piloto, podemos augurar una telecomedia simpática a
no perderse.
Ficha
de la serie
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