El contenido de esta noticia es spoiler ya que se centra en una serie y en
un piloto no emitido en nuestro país en ningún canal.
K-Ville es una serie del canal FOX, estrenada el 17 de septiembre del 2007,
que cuenta en el elenco con Anthony Anderson (The Shield), Cole Hauser, Maximiliano
Hernndez, Blake Shields, Tawny Cypress (Heroes) y John Carroll Lynch (Close
to Home, Carnivale).
La serie se centra en la historia de los personajes dos años después
del huracán Katrina, cuando la ciudad de New Orleans todavía está
en pleno caos. Muchos oficiales de policía ya no lo son, las comisarías
y los laboratorios que trabajan con ellas no han sido reconstruidos o no lo
han hecho totalmente. Aunque todavía hay algunos policías que
encuentren el coraje de seguir en su duro oficio a pesar de las condiciones
difíciles que se les presentan a diario. Marlin Boulet (Anthony Anderson
) forma parte de una unidad llamada Felony Action Quad, especializada en la
búsqueda de los criminales más peligrosos. A pesar del abandono
de su compañero durante la tempestad, se quedó en su puesto, pasando
días enteros en el agua para salvar idas y hacer respetar el orden. Está
convencido en todo caso que desde ahora en adelante van a tener que bordear
a veces las normas para coger a los enemigos de la ley. El nuevo compañero
de Boulet, Trevor Cobb (Cole Hauser), era un soldado en Afganistán antes
de unirse a la unidad especializada. Es estricto y voluntario. Si está
muy poco conforme con los métodos de Boulet, es porque esconde un secreto
terrible... Desde ahora en adelante New Orleans será el lugar donde purgue
sus pecados, pero la redención puede ser peligrosa a veces. ¿
Podrá Boulet confiar en él? ¿Qué esconde el pasado
de Cobb que puede poner en peligro a ambos compañeros?
A las dos preguntas finales de este pequeño resumen de la serie, los
guionistas podrían añadirle otras en el futuro lo cual aún
sería un valor añadido a la trama más que algo negativo.
Uno de los triunfos de la serie ya en su piloto es tener de telón de
fondo New Orleans, un lugar bellísimo que queda siempre impecable de
trasfondo de una historia. Pero, evidentemente, la serie integra en su guión
la catástrofe de septiembre del 2005. Es pues un New Orleans post-Katrina,
lentamente levantándose de sus ruinas. Y eso es lo que nos encontramos,
no el lugar idílico que todos hemos visto en alguna película.
Un aspecto a priori interesante que la serie trata y que nos aleja de la atmósfera
acostumbrada y festiva con música de una banda de jazz que las series
y las películas grabadas allí nos suelen mostrar. Conservando
la esencia de esta ciudad, la serie se interesa evidentemente más por
el caos que ha sufrido todo y todos tras inundaciones, la de los habitantes
que abandonaron sus casas y la de los que se quedaron, las de todos los que
sufren secuelas psicológicas. Traumatismo de los niños frente
al agua o, los adultos, los recuerdos de esos días de infierno pasados
por agua.
Marlin Boulet es un hombre profundamente sacudido por los acontecimientos,
siempre sobre la brecha, que se apresura por hacer renacer su ciudad. Pero el
telespectador percibe detrás de estos excesos de violencia a un hombre
que coquetea peligrosamente con sus límites y que corre el peligro de
romperse o de hundirse a cada momento. Los resbalones que sufre ya podemos apreciarlos
en el piloto de la serie; en el momento en el que está a punto de matar
a su nuevo compañero... Así, el episodio inicial pone en el tapete
todas las consecuencias humanas y materiales del Katrina. Es lo que se esperaba.
Desgraciadamente, verdaderamente no se libra del ambiente particular de estos
hechos. Las preocupaciones están allí, los graffitis sobre las
paredes y las casas abandonadas desfilan ante nuestros ojos, pero falta algo
para tocar al telespectador que finalmente queda como un simple observador pasivo.
La serie posiblemente no va bastante lejos, no se aleja apenas de ejemplos arquetipo
que nos imaginamos en una situación igual. Lo cierto es que el proceso
de inmersión en un decorado que debe ser uno de sus triunfos no funciona
en este piloto.
 |
Este problema puede explicarse por el defecto superior del episodio: la impresión
desagradable de ver un resumen de historias a cámara rápida. Y
si eso se nota al mirar donde transcurre la historia aún se nota más
en lo que narra. A priori, seguir a un equipo de intervención que se
ocupa de los criminales más peligrosos evoca al telespectador a The Shield
(la presencia de Anthony Anderson también tiene que ver, aunque está
completamente metamorfoseado con relación a su papel en la serie de FX).
Pero estamos sobre un gran canal, por consiguiente, conviene quedarse en la
diversión más accesible y más light que una submersión
en los barrios más oscuros Los Ángeles. K-Ville no explota realmente
el marco de salida y se vuelve clásica. Los personajes principales, Marlin
y Trevor, se asocian, última declinación de una descendencia larga
de dúos de policías. Y los guionistas olvidan concederles líneas
de diálogo a los figurantes, puestos de lado del jefe de la unidad que
cumple su función de patrón por naturaleza enfurecido con sus
hombres, pero que se quedan en un registro paternalista.
Grandes descargas de fusilería, carreras de persecuciones rodadas según
la técnica "moderna" de realización, cámara temblorosa
de mano, y hasta el espectáculo pirotécnico de la explosión
de un vehículo de policía... todo eso para empezar. Un desenfreno
de efectos que enmascara difícilmente el carácter extremamente básico
y la aproximación ultra simplificada por la intriga. Tenemos la impresión
de que los guionistas intentaron esconder la ausencia de construcción del
fondo ahogándola en todos estos excesos. Tratando de ilustrar el "sentimiento
de inseguridad" reinando en la ciudad, es cierto, pero esto no aporta nada.
Y hasta este aspecto verdaderamente no está trabajado. Obtener una serie
de acción sin más, es un poco decepcionante a la vista los elementos
explotables a partir del concepto de salida. Porque el concepto de esta serie
es muy bueno.
Sólo los personajes principales son explorados durante el piloto. Es
sobre todo por Marlin por quien se interesa la trama, pero es a su colega a
quien se le dedica el estallido final, una "revelación" que
cae como la gota de agua que hace rebosar el vaso de los excesos soportados
durante el conjunto del piloto. La serie deberíamos ocultarnos para empezar
un poco la trama del fangoso personaje que resulta ser Trevor y no convertir
la historia en un mélodrama contando lo que sucedió en el momento
del Katrina en su vida.
La serie trata de la redención, en cierto modo. Nos quedamos con esquemas
muy básicos y demasiado clásicos. Sin embargo, algunas escenas
dejan divisar potencial. Pero la parte más interesante de la serie es
en muchas ocasiones la que recuerda a The Shield. K-Ville ha de imponer su identidad.
En resumen esta serie es una The Shield recomendable destinada a una audiencia
más grande, más ligera y no tan negra. Pero el piloto no encuentra
su tono, recayendo sobre un clásico exceso de líos de serie de
polis. Este defecto no es forzosamente irremediable, sino que únicamente
ha de encontrar su verdadera identidad, una identidad propia y limpia. Por
otra parte, haría falta que los guionistas comprendieran que es, a veces,
tan necesario tomarse su tiempo para instalar el ambiente de la serie, como para
componer intrigas y personajes.
Ficha
de la serie
Opina sobre esta serie