David Duchovny (Expediente X), Natascha McElhone (El fin de los tiempos), Camille Langfield (¿Qué hacemos con Brian?), Pamela Adlon (Lucky Louie), Madeline Zima (La niñera), Evan Handler (Hot Properties), Michelle Nordin, Madeleine Martin, .... son los protagonistas de esta nueva serie.
Imagen del elenco de Californication
Hank Moody (David Duchovny) es un escritor con una agitada vida: muchas conquistas,
drogas, alcohol, etc... Su vida de desenfreno se acentuó cuando se separó
de su mujer, Karen (Natascha McElhone), a la que aún quiere y con quien
tuvo una chica, Becca (Madeleine Martin), de 13 años.
Aunque el guión suscita el interés sólo moderadamente
del telespectador, es ante todo por otras razones que Californication llamará
tu atención. Se trata en primer lugar de una serie firmada por Showtime,
cadena por cable que nos ofrece regularmente series que merecen el uso de nuestro
tiempo libre (desde Weeds a Dexter pasando por muchas otras).
Pero es sobre todo por los nombres que figuran en su reparto lo que primero
centró mi atención. Si la carrera de David Duchovny no pudo sobrepasar
la era Expediente X, hay que reconocer que el actor siempre ha estado en nuestra
memoria desde entonces. La simple curiosidad de verlo de nuevo en una serie
basta para que cualquiera de nosotros someta a un test a Californication y por
lo menos le demos una oportunidad. Añadamos a eso la presencia de Madeline
Zima (Mia), que era la pequeña niña llamada Grace Sheffield de
"The Nanny" y que ha crecido y os vais asombrar de cuanto. Se trata
pues de una serie a la cual obligatoriamente hay que darle una oportunidad.
Es bastante difícil emitir un juicio basándose sólo en
el piloto ya que dura apenas unos 30 minutos. En ese tiempo se alternan buenas
escenas, pero también pasajes huecos que los pechos desnudos de las actrices
que se enrollan con Hank rellenan (aunque no soy el público más
receptivo a este género de argumento).
La primera escena marca la tónica, entre osadas provocaciones y recaídas
del comportamiento de un hombre a la deriva: en un sueño, Hank que busca
la inspiración en una iglesia se ve envuelto en una felación de
una monja que pasaba por ahí... ¿Para empezar que no me diga nadie
que ya no rompe esquemas?
La serie reposa en los resbalones más o menos controlados de un héroe
que se encuentra al borde del abismo. Su amargura acentúa el ciclo autodestructor
en el cual se hunde inexorablemente. Las escenas de sexo vienen a cuento ya
que consiguen dar ritmo al episodio. A fuerza de recoger a las mujeres en los
bares o las librerías, hacía falta que un día, Hank tuviera
un problema. Sin spoiler sobre el final, este último puede permitir animar
la trama sobre terrenos más propicios a situaciones explosivas con una
historia efectiva, es decir, ir más allá de este encadenamiento
fácil de escenas de sexo que llenan los minutos restantes del episodio,
haciendo las veces de transición entre dos escenas interesantes.
Al lado del aspecto un poco vacío que el capítulo muestra a veces,
el episodio demuestra paralelamente potencial. Las escenas entre Hank y su ex
mujer no carecen de atractivo, sobrepasando las escenas clásicas del
hogar que todos ya hemos visto en muchas series. Los dos todavía se quieren,
pero Hank no es el compañero con cual Karen imagina vivir su vida. Le
anuncia por otra parte sus planes de matrimonio con su novio. Y Hank jamás
abandona su actitud provocadora, totalmente asumida, mientras que intenta constantemente
reconquistarla.
El fin del episodio, me ha sorprendido, cuando me he dado cuenta que me gustaba
esa dinámica extraña que, aunque no esté pulida totalmente,
puede indicar episodios más homogéneos en el futuro.
Porque hay un potencial indiscutible en este piloto: la excelente escena de
la convocatoria y de las reacciones de Hank y Karen en el colegio para discutir
sobre la sexualidad de su hija adolescente es la prueba. Si los guionistas llegan
a obtener este justo equilibrio en la provocación sin caer en los excesos,
creo que la serie puede convertirse en importante.
Más aun cuando la galería de los personajes, del agente y amigo
(Evan Handler, actor siempre simpático) a la chica que entra en la adolescencia,
ofrece una fuente de historias que deberían permitir seguir los sinsabores
de Hank sobre todos los planos, tanto personal como profesional.
El reparto es sólido en conjunto, claro está, destacando la actuación
de David Duchovny en cuyos hombros reposa, a pesar de todo, la serie.
La realización es cuidada, semejante a la que habitualmente encontramos
en las series de la cadena.
En resumen, aunque el piloto no llega a durar los 30 minutos y está
catalogada como comedia tuve la impresión de haber visto puro drama en
este piloto. Tiene mucho potencial, mucho, y si no cae en los tópicos
y sabe mezclar drama y la vena canalla del protagonista a partes iguales puede
tener mucho futuro.
Ficha
de la serie
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