Mi vida cambio desde que llegó a mi vida Internet y los canales de pago, para que voy a negarlo. De poder disfrutar de una serie semanal o dos como mucho a tener decenas de ellas a mi disposición fue un cambio difícil de superar para un ser humano normal. Aunque seamos sinceros que con aquellos modems poco se podía hacer y hoy hemos aparcado el seiscientos y viajamos en un familiar muy cómodo... ¿cuando tendremos acceso los españolitos al ferrari?
Ya estando en la universidad y con mi banda ancha recién estrenada comencé
una de mis tradiciones que finalmente dieron origen a esta web: ver todos los
pilotos recién salidos del horno y decidir desde ese momento que seria
in o out en mi vida seriada.
Fue así como descubrí Perdidos antes de que ninguno de mis amigos
leyera ni siquiera un spoiler, como conocía a Veronica Mars y también
fue así como cuando nadie pensaba que podría hacerse otra serie
de mujeres histéricas como Mujeres desesperadas yo había descubierto
ya Anatomía de Grey y la mucha tela que tenía que cortar.
Pero hubo dos series de adolescente, Friends y Buffy, que dejaron un hueco
enorme en mi vida y quise llenarlo por lo que probé suerte con la nueva
sitcom de Alyson Hanniga
Y esta es la historia de como yo conocí a “Cómo conocí
a vuestra madre”
Al principio, la serie se ganó mi simpatía por contar con un
elenco no muy conocido pero que se mostraba competente: más allá
de Alyson Hannigan, tenemos a Jason Segel (que me encantaba en Freaks &
Geeks) y Neil Patrick Harris (Douglas "Doogie" Howser en Un médico
precoz). Además, era una sitcom estilosa que, efectivamente, se valía
de la premisa Friends, de mostrar a un grupo de amigos neoyorquinos y sus desventuras
amorosas.
Lo que eventualmente diferenció para mi a esta serie de otras sitcoms
similares fue la extrema competencia en contar una historia que está
determinada desde el título de la serie: todos saben que Ted Mosby (Josh
Radnor) va a encontrar a la mujer de su vida, casarse y tener dos hijos. Pero
partir de esa premisa de flash-back da a los autores una libertad narrativa
fantástica, y esas constantes bromas de “va y viene” en el
tiempo proporcionaron algunos de los momentos más fantásticos
de la serie.
Otro punto fuerte es el respeto a la continuidad, que proporciona chistes compartidos
entre personajes y el televidente asiduo, y contribuyendo a crear una “mitología”
rica de la serie. En ese punto, esta serie ya empieza a diferenciarse de los
últimos días de Friends: los chistes no surgen sólo de
las situaciones, sino también de las idiosincrasias de los personajes,
de sus deseos, fobias y hasta nacionalidad (como sucedía con el Dave
(Nelson) de la serie Newsradio, la Robin Scherbatsky (Cobie Smulders) de “Cómo
conocí a vuestra madre” necesita aguantar las bromitas por ser canadiense,
muchas de ellas hechas por ella misma).
 |
Con la verborrea de las Gilmore de Amy Sherman-Palladino, Ted, Robyn, Lilly,
Marshall y Barney también muestran su juventud y su nostalgia a través
de diálogos rellenados de referencias pop en especial de los años
80 - aproximando a los personajes al público con quien se asemejan en
la franja etaria, veinte y tantos años. El humor de los diálogos,
mucho más irónico, da la sensación de que, si realmente
fuese una cría de Friends, “Cómo conocí a vuestra
madre” sería la reunión de cinco Chandlers.
El punto débil de la serie puede, en mi opinión, no ser tan débil.
Es innegable que, dato el título de la serie, y el hecho de ser el narrador,
Ted debería ser visto como personaje principal. Y, sin embargo, es él
quien tiene las historias más débiles, y la personalidad menos
atractiva del grupo de amigos. ¿Pero es tan débil realmente? Llegé
a esa complusión porque en algún momento de esos cuarenta y tantos
episodios que he visto, llegué a pensar que, título y narrador
a parte, no es una historia sobre como Ted encontró a su alma gemela. Es
como si él usase esa disculpa como pretexto para contar a sus hijos un
poco de su historia y quien fue él en su juventud, y de como llegó
hasta aquel momento de su vida. Pero, más allá de eso, es también
la historia de como llegó hasta la actualidad gracias al apoyo de sus
amigos, y la historia de lo que vivieron juntos. Más que la historia
de como Ted conoció a la “madre”, es la historia de la Tía
Lilly y Tío Marshall, de la Tía Robin y del Tío Barney,
de como aquellas cuatro figuras, añadidas afectivamente a aquella familia,
se volvieron tan esenciales para él que prácticamente protagonizan
sus historias.
Es una historia de amistad que no cayó, hasta la fecha, en las salidas
fáciles que otras tantas series intentaron utilizar. Después de
dos temporadas, y recientemente renovada para una tercera (a pesar del susto
que la CBS dio a los fans), la fuerza de la serie mostró justamente aquello
que la diferencia de los “grandes éxitos de la temporada”:
a contrapelo de grandes vuelcos y acontecimientos sobrenaturales, Cómo
conocí a vuestra madre es sólo una historia, muy bien contada,
y tan humana como sus espectadores.
Bueno y esta es la historia, creí por un momento que era digna de contar.
Ficha
de la serie
Opina sobre esta serie