La vida de Michael Scofield, en "Prison Break", depende de los tatuajes que tiene por todo el cuerpo.
Y es a causa de ellos que, fuera de la serie, el actor Wentworth Miller tiene
que llegar más pronto que nadie a trabajar cuando están grabando.
Para dar vida al ingeniero que sólo piensa en sacar a su hermano de
la cárcel, Wentworth pasa de cuatro a cinco horas sentado en una silla
(o de pie, cuando es necesario), mientras dos maquiladores trabajan en su cuerpo
para dejarlo todo tatuado.
El complicado dibujo fue hecho por el tatuador Tom Berg, que ya trabajó
con el productor-ejecutivo Brett Ratner en la película "Dragón
Rojo". Tom hizo una serie de cambios en el dibujo propuesto inicialmente.
Fue de él, por ejemplo, la idea de cambiar la figura de Jesucristo crucificado,
colocando un demonio en su lugar. Sólo el dibujo consumió un mes
de trabajo del tatuador.
El tatuaje es colocado en el cuerpo de Wentworth en partes. La tinta resiste
hasta el agua y, si no fueran usados disolventes especiales para quitarla, dura
semanas en el cuerpo.
Inspirada en una camiseta de mangas largas, el tatuaje tiene inspiración
gótica. En el pecho, tiene la imagen de un gran demonio, encubriendo
parte de la planta del presidio. En la espalda, una visión aérea
de la penitenciaria es encubierta por un ángel. Las 'mangas' traen una
serie dibujos, laberintos, ecuaciones químicas y otros elementos esenciales
para el plan de fuga.