'Bandolera',
la serie de las sobremesas de Antena 3, alcanza hoy los 400 capítulos emitidos.
Hablamos con dos de los actores que llevan en la serie desde el primer capítulo,
Alfonso Begara y Fernando Vaquero, que dan vida a El Chato y Rafalín. Ambos dan
un repaso a estos dos años de emisión.
¿Qué supone para vosotros haber alcanzado los 400 episodios en
''Bandolera''?
Fernando: Supone mucha alegría, porque cuando empezamos con este proyecto
no sabíamos hasta donde íbamos a llegar y desde luego 400 capítulos
son muchos.
Alfonso: Esto es una cosa que se hace día a día y nunca se sabe
como va a responder el público y la verdad que han respondido muy bien
y hemos seguido haciendo nuestro trabajo con ilusión, con unos compañeros
maravillosos y personalmente, estoy muy contento con el resultado.
¿Cuál es el balance general de estos 400 capítulos?
Fernando: Para mí todo positivo, sacrificado también, porque
invertimos muchas horas, dentro y fuera de plató, pero la recompensa
también es grande, primero con los compañeros y también
con los integrantes del equipo técnico.
Alfonso: Hay un engranaje muy bueno del que los actores somos la punta del
iceberg, pero por debajo hay un equipo técnico, de vestuario, de atrezzo,
de guiones, etc
que está ahí. También hay crisis,
son dos años manteniendo un personaje que tiene que ir desarrollándose.
¿Imaginábais llegar a esta cifra el primer día de rodaje?
Fernando: No, el que no tenía claro mi continuidad en la serie era yo,
por mi papel. He tenido suerte y el personaje a calado, pero ni siquiera me
había planteado el traspasar cierto número de capítulos.
Desde luego el haber llegado a 400 es un regalo.
Alfonso: En el mundo de los actores cuando empiezas un proyecto nunca tienes
claro a donde puede llegar porque dependes de la respuesta del público.
Yo tampoco me lo imaginaba, esto ha sido poco a poco. Hemos ido avanzando y
manteniendo los personajes cada día, ha sido un trabajo muy gratificante.
¿Se ha celebrado de alguna manera el hito del capítulo 400?
Fernando: No, no hemos hecho nada. Solo el comentario de algún guionista
recordándonos que habíamos llegado al capítulo 400, nada
más.
Alfonso: No nos hemos parado a pensarlo, también nos enteramos por las
redes sociales de la importancia del acontecimiento. 'Hemos llegado al 400',
'Que pasada!', fueron algunos de los comentarios.
¿Recordais como fue vuestro primer día en Arazana?
Fernando: Yo me acuerdo, además Alfonso y yo ya habíamos trabajado
juntos y subí a la oficina y me cogió por detrás y le dije:
'¡Serás sinvergüenza!'. Me dio mucha alegría coincidir
nuevamente con él.
Alfonso: Si es cierto, trabajamos juntos en una obra de teatro, 'Bajarse al
Moro', y volvíamos a coincidir en televisión. Cuando llegué
a Arazana, como este es una cabra loca que vivía en el monte, lo primero
que grabamos fueron los exteriores con Carranza y la banda.
¿Habeis apostado por 400 capítulos más o es demasiado?
Fernando: ¡Ojalá sean 400 o 700 más!. Yo personalmente,
no creo que pueda llegar a esa cifra, y no porque no quiera sino porque al ser
una serie diaria siempre hay renovación de personajes. Pero ojalá
que esto dure 3.000 capítulos más.
Alfonso: De eso depende nuestro trabajo, que la gente vea la serie y que la
disfrute, se ría, sienta y que sea un motivo de diversión para
los espectadores. En una serie como esta entran y salen personajes, pero mientras
que nos necesiten, aquí estaremos.
¿Qué importancia creeis que tiene, en la televisión
actual, aguantar tanto tiempo en emisión?
Fernando:. En este momento, aguantar tanto tiempo con un proyecto laboral es
muy importante, pero en televisión y en esta franja horaria en la que
competimos directamente con 'Sálvame' (T5) y con 'Amar en tiempos revueltos'
(TVE) mantenernos ahí y hacernos un hueco es un mérito tremendo.
Alfonso: Esto es así
hay poco que añadir.
¿Si terminarán ahora vuestros personajes, como os gustaría
que fuera ese final?
Fernando: A mi me gustaría morir. Es un personaje que seguro me va a
marcar, a nivel personal, que me gustaría dejarlo atrás con un
final contundente.
Alfonso: Yo no lo sé, para eso están los guionistas. Lo que sí
estoy contento es con la trayectoria de 'El Chato', que no es siempre lo mismo
y que va adquiriendo una serie de sensibilidades que me gustan. Lo que sí
me gustaría es que no renunciara nunca a sus principios, porque es un
ser anárquico y libre, y que todo eso no lo cambiara aunque se enamorara
y cambiara de vida. Y si tuviera que morirse
.. si es por una buena causa,
sí.
¿Cómo se sobrelleva el rodaje de una serie diaria durante
tanto tiempo?
Alfonso: A mí, particularmente, me ayuda el cariño de la gente,
cuando me para por la calle y me dice que han llorado y se han emocionado con
la serie. Eso me 'aupa' mucho porque a veces resulta difícil mantener
un mismo personaje durante dos años. Personalmente no lo llevo mal, no
tengo miedo a que me encasillen como 'El Chato'.
Fernando: No me aburro en absoluto, es tanto el saber que hay gente que dedica
un momentito al día para vernos y que disfruta con nuestros personajes,
que es una satisfacción tremenda. Luego llegas aquí y si estás
un poco más bajo de ánimo, te encuentras con compañeros
como Alfonso que te levantan el ánimo. Cuando dicen: 'Acción'
se te olvida todo y vamos a por todas, con pasión y con fuerza!!!!
¿Suponemos que en 400 capítulos os han pasado 1000 anécdotas,
cual es la que más os ha marcado, la que no vais a olvidar?
Alfonso: Recuerdo una, de fuera, de ir por el metro y que se me acercara un
hombre muy bien vestido para decirme: 'que sepas que el otro día he llorado
contigo'. No me pidió un autógrafo, ni una foto ni nada. En rodaje
tengo otra, un día que me caí del caballo y nunca me había
pasado, en ningún rodaje. Me pegué un buen susto, son cosas que
pasan cuando no tienes el oficio bien aprendido.
En otra ocasión yo tenía que llamar al cuervo de Sierra Morena,
pero no sé imitar el graznido del cuervo, entonces cogimos a un técnico
de sonido, Salva, y era él el que hacía el sonido y yo el 'playback'.
Fernando: Hace poco estuve en Sevilla y fui a ver al Betis contra el
Barça y en la grada, los béticos cabreados me decían: 'Llama
al Chato y que le de a estos'.
¿Una serie diaria, es tan dura como dicen?
Alfonso: En cierta manera, si. Hacemos 'mucho metraje' al día, vamos
muy rápido. A veces no te da tiempo a coreografiar tu trabajo, en algunas
ocasiones puede ser frustrante, pero con el tiempo coges la dinámica
del rodaje en televisión y lo fundamental es el equipo técnico
que tenemos detrás, que cuando llegamos a rodar está todo preparadísimo.
Yo pocas veces he tenido un equipo tan completo como este a mí alrededor.
Fernando: El equipo es lo que te facilita el día a día, estamos
muy arropados por todos los departamentos técnicos, de vestuario, maquillaje,
estilismo, etc
. Yo no considero que este trabajo sea duro, hay muchos
otros trabajos más duros, este es sacrificado pero yo me tiraría
toda la vida trabajando así, esto es un placer.
¿Muchas series de televisión se han llevado al cine, os gustaría
que ''Bandolera'' fuera una de ellas?
Alfonso: Sería un puntazo, la historia desde luego lo merece porque
es muy interesante ver como los bandoleros se convierten en gente que ayuda
a los más desfavorecidos. Me parece una propuesta muy interesante.
Fernando: A mi me encantaría por ver como se trabaja este tipo de historia
a otro ritmo, más pausado, con lo que se podría enriquecer mucho
más el argumento de 'Bandolera'. Podría salir una historia muy bonita.
¿Si no hubierais dado vida a 'El Chato' y Rafalín, a que personajes
de ''Bandolera'' os hubiera gustado interpretar?
Fernando: Me hubiera encantado hacer el papel de Alfonso. El que está
haciendo ahora Elio González (Pablo Garmendia) también me gusta
mucho. Lo cierto es que yo no podría hacer el personaje de Rafalín,
como lo hago y que funciona, si no me hubieran dado desde el principio, en dirección
y mis compañeros, libertad para jugarlo como yo lo juego, que muchas
veces es sobre la marcha y al límite de la improvisación.
Alfonso: Como reto, me hubiera gustado hacer un personaje más social,
algo menos libre que 'El Chato', alguno más encorsetado y más
comedido. En este sentido el personaje de Fernando es una pasada, me imagino
el poder hacerlo y me resultaría muy complicado. Nuestros personajes
son muy libres y se nos permiten ciertas licencias que son muy importantes para
el desarrollo del personaje.
¿De toda vuestra carrera profesional, este es el personaje que más
os ha marcado?
Alfonso: Que te sigan recordando es un buen síntoma. Hay gente que todavía
me siguen recordando como 'el tomatito' de Camarón, y que me pudieran
recordar como el Chato sería precioso, porque es un trabajo que he hecho
con ilusión y mucho esfuerzo.
Fernando: Si la gente me tiene que recordar prefiero que sea por algo bonito
que les ha hecho disfrutar. Lo que me gustaría es que por interpretar
a Rafalín no se me cerrasen puertas a otro tipo de papeles.