Después del éxito de Tin Man, Syfy -con el mismo equipo creativo-
ha creado una versión moderna de Alicia en el país de las maravillas.
Dividida en dos partes, el estreno de Alice reunió a 2.5 millones de
espectadores, mientras que la segunda aparte ha perdido espectadores, atrayendo
a 2.1 millones de personas.
Para un canal como Syfy, las cifras no son demasiado malas, aunque están
muy lejos del resultado realizado por su predecesora, Tin Man, que había
reunido a una media 6.3 millones de telespectadores. Cabe también recordar
que Taken navegaba también en los 6 millones.
En términos de miniserie, Alice no es un éxito rotundo. Esto
explica entonces por qué el canal clasificó la serie como película,
lo cual no es nada halagüeño, pero le permite a Syfy hacer creer
que ha sido un éxito.
En el fondo, es una mala noticia, porque es mejor que Tin Man. Alice consigue
mostrarse suficientemente consistente para ofrecer diversión sin demasiadas
pretensiones. Con una intriga más rítmica y compleja, y que podría
haber explotado de manera menos accesoria los conceptos que alimentan el universo,
el resultado habría podido ser memorable. Sea como sea, es una miniserie
que podremos ver sin atragantarnos.