La actriz que pone la voz de Marge, Patty y Selma nos habla del día a día del doblaje deLos Simpson y nos cuenta algunas de las anécdotas de una de las series con más seguidores en el planeta.
¿Cómo llegaste a doblar a Marge en 'Los Simpson'?
Me llegó el papel de Marge porque las dos actrices que lo habían
hecho antes habían tenido problemas de voz. Hicieron un casting y Antena
3 me eligió entre las diferentes voces que se presentaron para que se notara
muy poco el cambio de voz. Eso fue en el 96, creo recordar.
La pregunta es obligada ¿cómo cuidas la voz?
Al principio me molestaba un poco poner la voz de Marge porque es muy especial,
pero según fui haciéndola fui buscando el punto de la garganta
y el modo de emitirlo para que no me molestase. Una vez que lo encontré,
ya no lo he perdido (risas), ya sale solo.
¿Cuesta mucho cambiar la voz cuando pasas de Marge a Patty o Selma?
Sí, por ejemplo Selma tiene la voz más ronca y Patty más
nasal, todo para que se distingan entre ellas porque hay veces que hablan las
tres juntas y tiene que haber alguna diferencia.
¿Qué te parece Marge como personaje?
Es un personaje muy divertido por que es muy cambiante, hay veces que es una
mujer más sumisa, más preocupada por su familia, por sus hijos,
por su marido... Pero hay otras veces que se suelta la melena y hace otro tipo
de trabajos. Es cambiante y, por eso, es divertida. Todos los personajes de
'Los Simpsons' son una delicia de interpretar, dentro de que son estereotipos,
tienen muchos matices de comportamiento a la hora de interpretar.
¿Qué es lo más complicado de doblar a Marge? ¿Y
lo más divertido?
Podría ser la voz, pero más que complicado, es cansado estar
manteniendo todo el rato la voz. Eso sí tengo a mi lado una botella de
agua al lado para, cada cierto tiempo darle un traguito. Lo más divertido
son todos sus matices, los gestos que hace...
¿Y cuando Marge canta?
A mí me encanta cantar, me lo pasé genial en el episodio que
era un musical y me encantaría que cada temporada hubiera uno. Me gusta
muchísimo.
¿Te gustaría conocer a Matt Groening, el creador de 'Los Simpson'?
Claro que sí, me haría gracia. Pero creo que me haría
más ilusión conocer al equipo de guionistas porque son los que
hacen los diálogos e imaginan las situaciones.
¿Tiene algo de merchandaising de la serie?
Tengo algún muñequito que me han regalado. Bueno, tenía
(risas) me han desaparecido porque mis hijas lo han hecho desaparecer de cogerlo
y dejarlo por ahí. También me trajeron de Argentina una marioneta
de Marge.
¿Cómo es un día de doblaje de la serie?
Desde que en el doblaje se trabaja por bandas para hacerlo más rápido
y operativo nos separan. Una jornada vamos la familia y otra los demás
personajes. Es más operativo, lo haces más deprisa, porque sino
tendrías que esperar mucho a que los otros personajes hicieran su papel.
Es más enriquecedor cuando haces los textos con alguien te da la réplica
y no cuando está sola, es más bonito y te sale más fresco.
Los personajes de la familia hablan mucho entre ellos y nos damos la réplica
entre nosotros desde el atril y eso está muy bien.
¿Cómo definirías a Lisa, Bart, Homer y Maggie?
Lisa es mi ojito derecho, es un personaje que me encanta; Bart es un peligro
en potencia; Homer, un buenazo loco y Maggie es la ternura personificada.
¿Qué tiene Marge de ti? ¿alguna frase, chascarrillo...?
Los gruñidos que hace Marge son un poco míos, pero yo no voy
gruñendo por la vida (risas).
¿Te han dicho alguna vez en la calle "su voz me suena..."?
No, jamás. Por que mi voz no se parece en nada a la de Marge, su es
voz especial y diferente.
¿Qué características debe tener un actor de doblaje?
Lo primero de todo, ser actor. Tiene que saber pegarse a lo que hay en la pantalla,
sentido del ritmo y reflejos para que no te sorprenda el muñeco cuando
abre la boca y tu la tengas cerrada.
¿Es más sencillo doblar una película o dibujos animados?
Es distinto, he de confesar que los dibujos no me gustaban mucho hasta que
empecé a doblar a Marge, desde entonces los adoro. Al muñeco quizá
le das más alma porque no deja de ser un dibujo y su parte humana eres
tú. No sabría decirte si es más fácil o más
difícil doblar una película o dibujos, lo que nos sucede a nosotros
con 'Los Simpsons' es que llevamos tantos años que nos salen con más
facilidad que si ahora me ponen a hacer otro dibujo u otra cosa.
Cuando llegas a casa ¿tienes ganas de ver 'Los Simpson'?
Pues sí, sobre todo cuando son episodios nuevos, me gusta mucho verlos
y oírlos (risas). A mis hijas les encanta verlos en la hora de la comida.
¿Has llegado a echar un cálculo de las horas que has visto
'Los Simpson'?
No, seguro que son unas cuantas. La película también la he visto
más de una vez, la vi en el cine y en casa también la habré
visto un par de veces por lo menos.
¿Por qué cree que la gente sigue enganchada a esta serie después
de tanto tiempo?
Creo que son unos guiones muy frescos y rápidos, son unos personajes
que, dentro del estereotipo que puede ser cada cual, son frescos. Al ser tantos
personajes dan cabida a situaciones distintas y, además, están
muy bien hechos y la gente no se cansa. Son unos personajes muy bien pensados
y los guiones son muy buenos.
¿Crees que es una serie para niños o para adultos?
Tiene un humor muy irónico y a veces, cuando lo vemos en el estudio,
nos sorprende. Creo que son los primeros dibujos que se hicieron para adultos,
pero a los niños les encanta. Yo tengo dos niñas pequeñas
y les gusta mucho, entienden el 40% de las cosas que se dicen. Las cosas con
doble sentido, las alusiones a personajes de la actualidad, referencias de tipo
religioso, no las pillan, pero lo que es la anécdota central, sí.
De los diálogos se les escapan muchas cosas, afortunadamente, pero la
anécdota del capítulo lo entienden y les gusta. Será cómo
están dibujados o los colores y que, al cabo de los años, los
críos se han encariñado de ellos.
¿Enseñar la foto del doblador de un personaje puede hacerle perder
la magia?
A mí no me gusta, prefiero quedar en el anonimato completo. En el doblaje
hay mucho misterio y cuando empecé en este mundo, los estudios me parecían
algo mágico donde veía a un señor hablando en otro idioma
y, de repente, hablaba en español y parecía que lo decía
él. Era algo de magia. El anonimato me parece algo maravilloso.