En la película realizada por Graham Baker en 1988, Mandy Patinkin encarna
a Samuel 'George' Francisco, el primer poli extraterrestre que se alía
con un colega racista (James Caan en el papel de Matthew Sykes) para desmantelar
los complots de dirigentes extraterrestres.
En otoño de 1989, Fox lanza la adaptación televisiva, "Alien
nation - ciudadanos del espacio", creada por Rockne S. O'Bannon, el guionista
de la película y el futuro creador de Seaquest y Farscape. La historia
se centra cinco años después de que una nave alien sufriese un
ancidente en la tierra. Esta nave contenía cerca de 250.000 aliens esclavos
que sacan provecho del accidente para recobrar su libertad y se unen a los humanos.
Gary Graham recupera el papel de Caan y Eric Pierpoint sucede a Patinkin en
el papel del poli extraterrestre. La serie es anulada al cabo de una sola temporada
pero dará lugar a varios telefilmes entre 1994 y 1997 y a una colección
de novelas. Es una curiosidad que no han de perderse los amantes de la ciencia
ficción (los pirados esos que nos llaman).
La nueva versión producida por Sci Fi está escrita por Tim Minear
(Angel, Firefly, The Inside, Drive, Dollhouse) y se centra en las relaciones
entre un viejo poli y su compañero extraterrestre, en un mundo donde
los aliens llegaron a la Tierra e intentan integrarse en nuestra sociedad.
Si la serie adoptará una forma con intrigas cerradas, implicará
también una mitología que tendrá su eco en problemas contemporáneos
tales como la inmigración, la asimilación, el racismo, el modo
en el que la sociedad integra las culturas extranjeras, etc.
La historia se centra cerca de veinte años después de que la
nave de los aliens esclavos chioque contra la tierra. Estamos en 2020 y la población
alien se multiplicó, pasando de unos millares a 3.5 millones de individuos.
La mayoría de estos "recién llegados" son víctima
de segregación racial, y Minear va a comparar su situación con
la de los guetos de muchas ciudades del mundo, tanto americanas como inglesas,
francesas o españolas.
"La tele evolucionó desde hace veinte años. Podemos ahondar
en los temas mucho más de lo que podíamos hacerlo antes"
subraya Minear. "En el cable, podemos jugar sobre la ambigüedad y
contar cosas que no podríamos en otro sitio. Es un lugar donde quiero
estar".