¿Blanca siempre necesita tener un hombre cerca?
Cecilia Freire: A Blanca le sienta mal la soledad y necesita compañía.
Creo que es una niña mayor y le da miedo la soledad. Berto y Martín
le vienen muy bien para ese miedo
¿Qué tiene Berto y que tiene Martín para conquistar a Blanca?
José Manuel Seda: Respecto a Martín, lo que él ofrece,
que no sé si es lo que le gusta a ella, es dar un paso que no ha dado
nunca en su vida, entregarse y olvidarse del miedo que tiene a que le hagan
daño.
Álex Barahona: Simplemente Berto ha encontrado en Blanca una persona
que le ha ayudado bastante. Nunca había encontrado una mano tendida y
es lo que encuentra en ella. Sabe que él no tiene mucho, simplemente
que tiene lo básico, ha visto en ella una ayuda y ha surgido el amor,
que es lo único que le puede dar. Amor y flores (risas).
¿Crees que Blanca esta por encima de las posibilidades de Berto?
Cecilia Freire: Berto es el amor puro, el amor de un niño, sin pedir
nada a cambio, te quiere porque lo siente así, es más inocente,
más cándido, más maternal, incluso. Martín es el
que da la estabilidad, con el que se puede hablar de teatro, literatura... es
un hombre sofisticado que la va a llevar de viaje, de alguna manera Martín
le ampliara el mundo a Blanca, pero Berto va a estar siempre ahí con
ella, con una casa en el campo y un perro (risas).
Álex Barahona: Berto sabe que la situación le supera un poco,
pero creo en ese punto de valentía del personaje porque es lo que él
quiere.
¿Las modositas, como Blanca, al final son las más peligrosas?
Cecilia Freire: Puede que sí, pero Blanca no ha elegido verse envuelta
en ese lío, y como no quiere hacerles daño lo lía aún
más, pero no creo que sea maldad o una cosa preconcebida. No juega con
ellos, es que no sabe a quien elegir, quiere a los dos de distinta manera y
no sabe que hacer con su vida. Ella sufre con ese dilema.
¿Si Martín y Berto no fueran a por Blanca, a qué personaje
creéis que le pegaría?
José Manuel Seda: Hombre, Martín con Olimpia sería una
relación un poco sadomasoquista en la que emplearían látigos,
esposas... (risas)
Álex Barahona: Yo creo que Berto iría a por alguna alumna. Le
pegaría Ruth, por ejemplo.
¿Con qué personaje de ficción te gustaría que
tuviera una aventura tu personaje?
José Manuel Seda: No sé, a lo mejor con Lara Croft, por ejemplo
(risas), también con Lady Macbeth.
Cecilia Freire: Con algún superhéroe que hiciera el bien, Superman.
Aunque más le pegaría más Clark Kent, con gafas y periodista..
y por las noches Superman.
Álex Barahona: Con Barbie, una pijita rubia, sería gracioso.
¿Qué es lo peor de Martín y Berto?
Cecilia Freire: Martín es un cobarde, es como un juego de ajedrez, da
un paso hacia delante, un paso hacia atrás. Berto es muy guapo y estupendo
pero no se puede hablar con él de Literatura, por ejemplo. Martín
es el típico tío que entra en una habitación y la gente
se queda callada y eso le gusta a las mujeres. Berto es un bombón, todo
lo que tiene de salvaje lo tiene de amable.
José Manuel Seda: Yo no creo que Martín sea un cobarde porque
tener miedo no significa que sea cobarde. Todos tenemos miedo. El más
valiente es el que vence sus miedos no el que no tiene miedo, sino la valentía
no tiene ningún mérito. A lo mejor todavía no ha aparecido
la persona que remueva todo su mundo y, de repente, se ha sentido sorprendido
con la aparición de Blanca. Eso sí, se ha portado como un caballero
con ella.
Yo le recomendaría a Blanca que se quedara con Berto. No porque desconfíe
de Martín sino porque la misma distancia que hay entre Blanca y Berto
la hay entre ella y Martín. Berto es más espontáneo y menos
complicado que Martín. A mí me gusta mucho el personaje de Berto.
Álex Barahona: Berto es consciente de lo que le falta, pero se ha demostrado
que no ha sido culpa suya porque está dispuesto aprender. Berto, en su
infancia, no ha estado en contacto con los libros y todavía no se ha
visto (risas). Berto cree que con lo que puede ofrecer a Blanca, emocionalmente
hablando, es suficiente para conquistarla. Martín tiene sus inseguridades
y sus miedos, pero sigue dando pasos hacia delante. Son dos personas con mucha
vida y que no están tan lejos el uno del otro, a lo mejor en la posición
social.
¿Y lo peor de Blanca?
José Manuel Seda: Lo peor es que ella dice que da una de cal y una de
arena. A veces puede parecer que quiere una cosa, y luego quiere todo lo contrario.
Quiere casarse, pero luego da un paso para atrás y recula, te quiero
pero no te quiero. Ella está jugando con ellos y es muy insegura.
Cecilia Freire: Se puede estar enamorado de dos personas a la vez perfectamente.
Álex Barahona: Berto no encuentra nada malo en ella porque entre Martín
y Blanca sí que ha existido algún conflicto, pero entre mi personaje
y el de Cecilia, no. Berto encaja los malentendidos que tiene con Blanca como
que son culpa suya, todo está bien. Es un macarra enamorado y con lo
que tiene le vale.
¿Cuál ha sido la escena más divertida de esta temporada?
Cecilia Freire y Álex Barahona: Recordamos una que quedó
muy bien en montaje, pero tuvimos repetirla un montón de veces. Cuando
están Blanca y Berto agarrándose las manos y es una escena super
seria, pero no podíamos evitar reírnos. Nos carcajeábamos
tanto que nos hicieron correr un par de vueltas alrededor del plató para
que se nos pasara.
Cecilia Freire: Una escena con Martín que está muy bien es la
que está cuidando a Blanca cuando está malita en casa. En ese
momento mi personaje se enamoró de Martín, se sentía frágil
y vulnerable y él viene con las pelis románticas, los clinex y
la cena, un Lord y un gentleman total.
José Manuel Seda: También recuerdo que un día Blanca se
cayó al suelo y andaba por el plató muy despacito y parecía
un paso de Semana Santa, yo le cantaba y todo (risas). Tuvo que hacer la escena
sentada.
¿Alguna vez pensasteis en trabajar en un colegio?
José Manuel Seda: Yo sí que he dado alguna vez clase de teatro
a adolescentes. Loo que pasa es que el teatro es una disciplina mucho más
lírica, que cuando les haces vencer su miedo al ridículo delante
de sus compañeros entran más al juego y recabas su atención
más rápidamente que si están hablando de Trigonometría.
Alguna vez me he planteado que si no encontraba trabajo me pondría a
dar clases.
Cecilia Freire: Yo fui muy mala alumna y para mí los profesores eran
del equipo enemigo. Suspendía un montón, llegaba tarde, no escuchaba...
es más, hace poco vi por la calle a un antiguo profesor mío y
le pedí perdón porque, aunque sea en la ficción, se por
lo que pasa y lo siento. Fui una especie de Gorka pacifista.
Álex Barahona: Ser profesor no me lo plantee nunca, pero barman si que
se me pasó por la cabeza (risas).
Si fuerais profesores ¿os aguantaríais como alumnos?
Álex Barahona: Yo creo que sí porque he sido travieso, pero no
creo que haya faltado el respeto nunca a un profesor como ahora se ve en los
colegios. Los profesores también veían eso en mí, que a
lo mejor no iba llegar a Físico Nuclear pero tampoco era de suspender.
Igual han cambiado los alumnos, también lo han hecho los profesores,
la mano dura ha desaparecido.
Cecilia Freire: También es verdad que en nuestra época no había
móviles, no había Messenger, Facebook o Youtube, las cosas iban
de boca en boca y ya está.
José Manuel Seda: Yo he llegado a ver en clase peleas de naranjas, así
que... A mí siempre me pillaban cuando hacía algo, siempre. Cuando
estaba en EGB las filas las distribuían por logros académicos
y había un cuadro de honor y todo. Yo sacaba Sobresalientes, pero como
me pillaban siempre en las gamberradas nunca llegaba a la primera fila (risas).