A partir de mañana sábado, 9 de mayo, a las 18:25 horas desde el capítulo piloto.
La serie está centrada en la historia de Sam, que tras cumplir los 21
años, descubre que debe trabajar para el Diablo porque sus padres le
vendieron su alma antes de que naciera, y ahora se ha convertido en un cazarrecompensas
del infierno. La comedia es una creación de Michele Fazekas y Tara Butters
(Ley y orden) y está dirigida por Kevin Smith (Clerks, Chasing Amy).
La serie está protagonizada por Ray Wise (Llamada perdida), que encarna
al Diablo, y Bert Harrison (The Loop, Deal, Grounded for life), que da vida
a Sam, un joven al que sus padres han permitido todos los caprichos, al contrario
que a su hermano Kyle, al que educaron de una forma mucho más estricta.
El día de su veintiún cumpleaños, Sam conoce al Diablo,
y descubre que sus padres le vendieron su alma al demonio mucho antes incluso
de engendrarle.
Ahora Sam debe trabajar para el rey del infierno, ayudándole a capturar
a todas las almas que escapan de esta prisión eterna y vuelven a causar
estragos en la Tierra.
La ficción mantiene el humor como hilo conductor de toda la trama, e
incluye momentos de acción, con ritmos trepidantes. Por otra parte, Sam,
enamorado desde la infancia de Andi, debe ocultar su nueva identidad para conseguir
que ella se fije en él. Sin embargo, le resultará extremadamente
complicado mantener su secreto.
El Diablo, por su parte original e incluso amable, irá dando diversos
artilugios a su nuevo cazarrecompesas para capturar a aquellos que escaparon
de su territorio. Entre estos objetos se encuentran, por ejemplo, una mini aspiradora
o un coche infantil teledirigido.
Sam además quiere ocultar a su madre, que está cayendo en una
profunda depresión, su obligación de trabajar eternamente con
el Diablo. Algo que su padre le agradecerá enormemente con un sinfín
de regalos como un coche nuevo. Mientras, a las misiones que el señor
de las tinieblas le encomienda, Sam irá acompañado de sus dos
inseparables amigos Bert y Ben. Bert es un joven sin demasiadas aspiraciones
en la vida, fuera de su trabajo en el gran almacén y de los videojuegos.
Tiene un excéntrico sentido del humor, por lo que está encantado
con la nueva vida de Sam. Ben, en cambio, es un joven mucho más cauteloso,
más reflexivo y tiene respuestas para casi todo, aunque no siempre acertadas.
Los tres irán superando misiones y enviando a los malhechores al infierno,
mientras Sam oculta su identidad al resto de la humanidad, e intenta conseguir
una cita con Andi.