El miércoles 8 de abril, a partir de las 22:20 horas, tendrás la oportunidad de ver los cuatro primeros episodios de Breaking Bad, la primera incursión de Paramount Comedy en el humor negro americano.
Sin duda se trata de una oportunidad de descubrir esta serie, si aún no
la has visto, o de volver a disfrutar de estos capítulos.
Breaking Bad se basa en una premisa algo extrema: en momentos de crisis no queda
más remedio que tomar decisiones drásticas. Bryan Cranston da vida
a Walter White, un hombre casado que acaba de cumplir los 50 y que tiene un hijo
discapacitado y otro en camino. Trabaja en un instituto como profesor de química,
donde no le va muy bien, y tiene que compaginar sus clases con un trabajo mal
pagado en un túnel de lavado de coches. La crisis de los 50 y sus graves
problemas financieros le hacen pensar que no podrá afrontar con éxito
su objetivo de mantener económicamente a su familia. Además, los
médicos le informan de que tiene un cáncer de pulmón inoperable
y que tiene una esperanza de vida de 2 años.
Ante este panorama desolador, Mr. White decide plantarle cara a la vida y convertirse
en un criminal para ayudar a los suyos.
La serie cultiva esta ambivalencia sutil, que finalmente aporta una dimensión
suplementaria a todas estas escenas. La desesperación en una vida normal
confrontada con las dificultades diarias que se acumulan es el quiz de la serie.
La explotación es más fácil ya que Bryan Cranston (Malcolm)
se revela muy convincente en su papel, haciendo malabarismos con la mediocridad
de su vida diaria, un profe de química confrontado con la ingratitud
de sus alumnos, ahogado en un trabajo que necesita para llegar a fin de mes.
El pequeño retrato de familia que se nos presenta suena por otra parte
bastante justo, particularmente en las relaciones entre los diferentes miembros.
Después de habernos sumergido en este marasmo diario, el anuncio de
la enfermedad es la bomba que rompe lo monótono y el ahogo del protagonista.
De repente, la perspectiva cambia y el tono también evoluciona. Es una
especia de liberación. ¿Y, para un químico, cuál
es la mejor idea para ganar dinero rápidamente para mantener a su familia?
En ese momento arranca la verdadera historia.
Por su tono bastante sombrío, estos toques de humor negro, y un guión
sutil que no coloca al telespectador bajo su tutela, este anti héroe
por excelencia nos incita la curiosidad. La puesta en escena de esta metamorfosis
es intrigante y aguza nuestro interés. Por cierto, hay algunos defectos
"clásicos". Particularmente el hecho de que la serie cede a
esta moda de una escena de apertura apocalíptica para proyectarnos luego
el "algunas semanas antes", pero este reproche es simple y no merece
más importancia.
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