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La miniserie, basada en hechos reales, narra la existencia de un programa educativo de dudosa legalidad al que se ven sometidos cinco adolescentes conflictivos, con el consentimiento de sus padres, aunque ellos no conocen su alcance.
¿Cómo fue el rodaje de ‘El castigo’?
En realidad fue cómo cualquier otro que he hecho. Todo el equipo era
de cine, tuve los medios que necesitaba, rodamos en decorados naturales... Una
buena experiencia, como todos los rodajes. En este caso lo más interesante
fue que estaba contando una historia real y que no estaba solo al contarla,
es decir, que todos los actores tenían la información en la que
me basé para escribir el guión y, de alguna manera, cada uno de
ellos me aportaba, a su manera, la visión de ese hecho.
¿Qué ha sido lo más complicado del rodaje?
Lo más complicado fue rodarlo en el tiempo que lo hicimos, en seis semanas,
para conseguir la calidad que hemos logrado y que era la que nos exigían.
Es que en televisión hay que trabajar muy rápido y acertar a la
primera, en cine siempre hay más tiempo para corregir.
¿Hubo alguna escena que les costara grabar a los chicos?
Estoy encantado con los cinco chavales, han estado muy bien y entregados. Han
respondido de maravilla. Hubo secuencias más duras que otras en cuanto
esfuerzo físico porque, por ejemplo, en una tienen que derribar un muro,
en otra tienen que arrastrar unos troncos por un camino, correr por el monte...
hubo cosas complicadas, pero la verdad que hemos tenido mucha suerte porque
no se lesionó nadie, y pudo haberlas porque fue un rodaje muy físico,
y nos hizo buen tiempo, sólo llovió un día.
¿Cómo se le ocurrió este proyecto?
Leí la noticia en la prensa y me quedé impactadísimo,
luego busqué información en Internet y descubrí que no
era un suceso aislado, que había organizaciones por toda Europa y Estados
Unidos y me pareció fascinante. Por un lado tenía argumentos de
un buen thriller y por otro tenía un contenido social señalando
que hay un problema en la educación en occidente. Empecé a desarrollar
un tratamiento un largometraje, hablé con algunos productores y Jorge
Sánchez Gallo me llamó, le pasé el proyecto, le encantó
y se lo ofreció a Antena 3. A la cadena le gustó y nos pusimos
a trabajar. Esto fue en enero de este año y estrenamos en diciembre.
¿Cree que la juventud actual es tan rebelde que podría merecer
estos castigos?
Creo que nadie se merece eso. Esto no va dirigido solo al público joven
sino también a sus padres ya que estos chavales nunca habrían
estado en esta granja de castigo o Guantánamo para niños si sus
padres se hubieran preocupado más de educarlos cuando eran pequeños.
De todas formas la miniserie tiene su propia moraleja y todo esto lo desvela.
¿Ha notado mucha diferencia entre rodar para cine y para televisión?
La mayor diferencia es la inmediatez a todos los niveles. Desde que te pones
en marcha hasta que se estrena el tiempo es mucho más corto, y eso es
un subidón, es muchísimo mejor. A veces hay películas que
las haces y no se estrenan hasta tres años después, que igual
ya ni te interesa lo que has contado. La inmediatez en cuanto al rodaje, que
tienes que ser mucho más concreto y la inmediatez en que se tienen que
entender las cosas a la primera, tienes que enganchar al público desde
el primer momento, hay que tener un ritmo mucho más alto y un dominio
del entretenimiento mucho mayor para que la gente no cambie de canal. Esto me
ha parecido un cambio a mejor, en cine siempre hay una tendencia a dejar un
espacio para la imaginación del espectador que se inventa las cosas y
las desarrolla, en televisión el lenguaje es mucho más directo,
tienes que acertar a la primera, hay que enganchar a la primera. Eso me parece
un reto fascinante.
¿Qué le parece la apuesta de Antena 3 por las tvmovies?
Me parece una apuesta muy buena y muy interesante porque va a servir de cantera
para muchos actores, para directores, para gente que ya tiene experiencia, para
los que no la tienen... es una manera de crear una bolsa de trabajo y de ficción
de donde seguramente van a salir muchísimos talentos. Ahora salen de
las series, pero también lo harán de estas producciones. Hay que
tener en cuenta que el cine español, básicamente no funciona,
la gente no va a ver cine español.
¿El público ve más series españolas que cine
nacional?
Tanto la ficción televisiva en España como en Estados Unidos
la ficción tiene más calidad que el cine. Prefieren ver ‘El
internado’ o ‘Los hombres de Paco’ que una película española
o seguir ‘Perdidos’ o ‘Héroes’ que cualquier filme
americano.
De pequeño, ¿cuál fue el peor castigo que le impusieron?
A los 8 años me quedé sin celebrar mi cumpleaños por una
gamberrada, sólo puedo decir que me lo merecía (risas). También
recuerdo que a los 12 mis padres se fueron el fin de semana fuera y monté
una fiesta en casa, y la dejamos... Estuve un mes y medio sin salir los fines
de semana haciendo deberes.
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