La actriz interpreta a Julia en la serie.
¿Qué será de Julia esta temporada?
De momento, deja de ver los muertos que veía en la anterior, ese ‘poder’
se lo guardan los guionistas para usarlo próximamente. Julia se integrará
más en el grupo de Victoria, Carolina, Marcos, Iván y Roque y
se llevará bien con todos. Ella también entrará los pasadizos
ocultos.
¿Qué tal por los pasadizos?
Bien, me quedé sorprendida porque son muy grandes. Hubo un momento que
nos quedamos a oscuras por un apagón y la verdad es que daba un poco
de miedo.
¿Cómo llevas el rodaje de la cuarta temporada de ‘El
internado’?
Bien, mucho más ajetreado que en temporadas anteriores porque tengo
más tramas y eso se traduce en más horas a la semana. Pero cuanto
más, mejor. Estoy encantadísima.
¿Qué te dice la gente por la calle?
Me reconocen poco, supongo que ahora que empezaré a salir en más
tramas a lo mejor me reconocen más. Alguna vez me ha pasado que me han
parado para hacerse una foto y, otra persona que pasaba por allí vio
que estábamos haciendo una foto y me dijo “no sé quién
eres pero también quiero una foto”. Es curioso.
¿Anécdotas de rodaje?
El otro día rodando con Ana de Armas no podíamos parar de reír
y tuvieron que interrumpir la toma. Era una escena en que se me ve a mí
de frente y a Ana de espaldas. Tenía que decir una frase pero ella no
paraba de poner caras y no podía evitar reírme y la miraba pensando
“no me puedes hacer esto” (afirma entre risas).
¿Cómo te llevas con tus compañeros?
Genial. Los rodajes se hacen muy amenos porque somos amigos y eso hace más
fácil el trabajo. Con lo mayores cada vez mejor porque vas cogiendo confianza.
Ahora me atrevo a preguntarles cosas y antes me imponían muchísimo.
Amparo (Baró) por ejemplo, nos ayuda mucho y nos cuenta muchas cosas
de la profesión.
¿Qué diferencias encuentras entre el rodaje de una serie y
el de una película?
Aquí el ritmo es mucho más rápido que en cine. Antes de
hacer una película tienes un mes de ensayos y aquí todo el rodaje
es mucho más rápido. Eso sí, el despliegue técnico
que tenemos en ‘El internado’ es de cine, y el reparto, igual, de
película taquillera.
Que prefieres ¿rodar en el plató o en exteriores?
En exteriores con calorcito no está mal, en otoño es muy agradable
rodar en el bosque, por ejemplo. Rodar en exteriores en invierno es muy duro.
En las cuevas todo es diferente. Rodamos un día que hacía mucho
calor fuera, pero dentro hacía fresquito, no me lo quiero imaginar en
pleno invierno...
Tras el salto al cine de Ion González, Martín Rivas o el tuyo
y el de Elena Furiase al teatro, por ejemplo, ¿sois una buena cantera?
Somos un relevo en cine, tele y teatro. Somos un grupo de ex casi adolescentes
y veinteañeros que le estamos dando el relevo a la generación
de ‘Al salir de clase’, ‘Compañeros’ o ‘Nada
es para siempre’. Nos llevamos entre 7 y 10 años y somos una nueva
generación, pero el que se mantenga será de verdad el relevo a
esa generación. Poco a poco estamos supliendo los papeles que ellos no
pueden aceptar.
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