Un cadáver al pie de la Estatua de la Libertad y la cara del monumento
manchada de sangre; zombies que salen de sus tumbas; la muerte de dos buzos cazadores
de tesoros sumergidos; una banda de ladrones que se dedica a robar a la elite
económica con la más alta tecnología; el asesinato de un
científico que trabaja en la creación de una máquina del
tiempo; un acosador obsesionado con una hora: las 3:33 de la madrugada y un taxista
asesino, son algunos de los casos que la Gran Manzana tiene reservados para Mac
Taylor en la cuarta temporada de “C.S.I. Nueva York”, que Telecinco
estrena el próximo lunes.
En el primer episodio, Mac tendrá que resolver un caso de doble asesinato
relacionado con otro crimen ocurrido tres años atrás, al tiempo
que comienza a recibir llamadas telefónicas, siempre a las 3:33 horas,
que supondrán el principio de un acoso personal por parte de alguien
que planea una enfermiza venganza.
Opción preferida por la audiencia en su franja de emisión
“C.S.I. Nueva York” cerró su tercera entrega de capítulos
en Telecinco el pasado mes de febrero como líder absoluto de su franja
de emisión, con un 25,5% de share y 3.989.000 espectadores, 9,2 puntos
por encima de Antena 3 (16,3% y 2.556.000) y 9,3 puntos sobre TVE 1 (16,2% y
2.535.000).
Las investigaciones y los casos resueltos por Mac Taylor y su equipo propiciaron
el liderazgo de la serie en 23 de sus 24 emisiones -sólo cedió
ante el debate electoral Zapatero-Rajoy-, fue la opción preferida en
11 de los 13 mercados regionales y superó su media nacional en Baleares
(34,3%), Cataluña (30,8%), Castilla-La Mancha (30,2%), Euskadi (29,6%),
Valencia (28,6%), Aragón (27,3%) y Galicia (26,6%). El 12 de noviembre,
4.414.000 espectadores vieron cómo el Dr. Hawkes era acusado de uno de
los asesinatos que debía resolver.
En cuanto al reparto de share por targets, “C.S.I. Nueva York” lideró
los segmentos comprendidos entre los 25 y los 64 años y de todas las
clases sociales a excepción de la baja. El éxito de la serie también
se hizo patente en el target comercial, parámetro que incrementó
en más de cuatro puntos su share hasta alcanzar el 29,7% de cuota.
Los fantasmas del pasado de Mac, resucitados por un acosador
La nueva entrega de episodios arrancará con una misteriosa trama de
continuidad que implicará de pleno a Mac Taylor desde su regreso de Londres.
Ya en el primer capítulo, el forense comenzará a recibir llamadas
silenciosas a una hora concreta: las 3:33 horas. Sus sospechas de que se trata
de algo más que una broma se confirmarán cuando su equipo empiece
a recibir puzzles en los que faltan piezas. Los rompecabezas reproducen la ciudad
de Nueva York y las piezas perdidas corresponden a edificios con un marcado
significado en la vida de Taylor. Pronto descubrirá que las pistas que
va dejando el misterioso acosador anuncian un siniestro plan de venganza, relacionado
con un oscuro episodio acontecido años atrás en la vida del forense
que le lleva a viajar hasta Chicago.
Por otra parte Stella Bonasera comenzará una relación con un
joven con el que intentará olvidar sus fallidas relaciones anteriores,
sin sospechar que su nuevo pretendiente guarda una estrecha relación
con el caso que atormenta a su jefe.
Una nueva trama de continuidad convertirá el final de la nueva entrega
de episodios en una carrera contrarreloj para detener a un asesino múltiple
-cuyas víctimas aparecen flotando en el mar, e incluso en las entrañas
de tiburones capturados- y que parece ser un taxista enloquecido de la Gran
Manzana.
Nuevos casos para los C.S.I. de Manhattan
Gary Sinise (ganador de un Emmy y un Globo de Oro por sus interpretaciones
en “Forrest Gump” y en “Truman”), continua en el papel de
Mac Taylor, el director del equipo forenses formado por Stella Bonasera (Melina
Kanakaredes), una profesional bien preparada y una auténtica “todo
terreno” en su labor; Danny Messer (Carmine Giovinazzo), un investigador
de Brooklyn con un fuerte atractivo y una tormentosa historia familiar; El Dr.
Sheldon Hawkes (Hill Harper), un ex-forense que abandonó el laboratorio
para incorporarse al trabajo de calle; el veterano detective Don Flack (Eddie
Cahill), un investigador con gran agudeza e intuición y la detective
Lindsay Monroe (Anna Belknap), una entusiasta C.S.I. de Montana que cumplió
su sueño de trasladarse a Nueva York.
A lo largo de la cuarta termporada, los C.S.I. de Nueva York tendrán
que hacer frente a asesinos retorcidos, extrañas muertes y nuevas formas
de criminalidad:
- La muerte de dos buceadores relacionada con el rumor de un tesoro sumergido
que encierra una verdad mucho más peligrosa relacionada con un atentado
terrorista.
- Una banda de ladrones que utiliza las grietas en las redes de Bluetooth
para robar dinero e información al estamento más poderoso de
la ciudad.
- El asesinato de un científico que trabaja en el desarrollo de una
máquina para viajar en el tiempo y el crimen de una joven intoxicada
con un potenciador de la sexualidad.
- Una cadena de homicidios relacionados con las “vidas virtuales”
de las víctimas en una conocida comunidad on-line que esconde un plan
para silenciar secretos de personas influyentes.
- El caso de un zombie que sale de su tumba en la noche de Halloween para
vengar su propio asesinato y un crimen múltiple en una casa encantada.
- La espectacular muerte de una modelo en plena plaza de Times Square mientras
protagoniza una campaña publicitaria sumergida en una gigantesca copa
de Martini.
Un doble crimen y la Estatua de la Libertad con la cara ensangrentada, en el
primer episodio
Dos truculentos asesinatos relacionados con un tercero ocurrido años
atrás, un macabro escenario y el comienzo del acoso a Mac Taylor por
parte del misterioso hombre de las 3:33 horas marcarán el arranque de
la cuarta temporada de “C.S.I. Nueva York”.
A su regreso de Londres, el equipo de forenses recibe el aviso de que han encontrado
una mujer muerta en Ellis Island. Cuando llegan a la escena de crimen, encuentran
el cadáver de una vigilante de seguridad, pero su sorpresa es mayúscula
al observar que la Estatua de la Libertad tiene la cara teñida de sangre.
Al mirar a través de uno de los visores de paisaje que existen en la
isla, Taylor advierte que hay otro cadáver flotando en el agua, y cuando
lo recuperan leen el siniestro mensaje escrito con sangre en su camiseta: “Dos
más morirán”. A medida que avanza la investigación
-que incluye unas fotos de una víctima amordazada y maniatada y el hallazgo
de una caja de música en la garganta de uno de los cadáveres-,
los forenses descubren que el caso podría estar relacionado con el homicidio
de un joven pianista ocurrido hace tres años, pero encuentran que los
posibles informadores de aquel suceso son muy reacios a revelar cualquier información
al respecto.
Por otra parte, Mac le cuenta a Estella que durante su estanca en Londres ha
recibido algunas llamadas misteriosas, todas ellas a las 3:33 horas. Noches
más tarde, cuando el detective llega a casa y comienza a caer en un profundo
sueño, el teléfono le despierta: son las 3:33 de la madrugada.