Ningún sector de la economía parece que pueda salir indemne a las consecuencias de la crisis financiera mundial provocada por Estados Unidos. Ni las series de televisión parece que se puedan librar.
Según The Hollywood Reporter, publicación especializada en la
industria del entretenimiento norteamericana, la crisis puede ser una de las
explicaciones para que los canales norteamericanos estén dando más
alas de las esperadas a series que, normalmente, serían canceladas en
temporadas anteriores.
Series como Terminator: The Sarah Connor Chronicles y Knight Rider (la nueva
versión de El coche fantástico) no presentaron resultados satisfactorios
de audiencia. Aun así, habían sido renovadas o ha obtenido temporada
completa.
Según The Hollywood Reporter, el escenario económico actual hace
que el perjuicio que sufre un canal al cancelar una serie sea superior a los
lucros obtenidos con el lanzamiento de una nueva atracción.
Si una serie es cancelada, se pierde el dinero invertido en producción,
lanzamiento etc. Hasta a los anunciantes devolverles la cuantía que invirtieron
en los anuncios de los episodios que no serán emitidos.
Lanzar una nueva serie está cada vez más difícil. Primero,
faltan buenas historias, lo que todavía es un impacto de la huelga de
los guionistas, que paró la industria a comienzos de 2008. Además,
la crisis financiera limitó la posibilidad de inversiones de riesgo como
es el caso de una nueva serie.
Para completar, decir que las empresas son cada vez más cautelosas sobre
el destino de los recursos invertidos en propaganda. La asociación norteamericana
de anunciantes revela que sus asociados reducirán presupuestos los próximos
meses.
Por lo tanto, mantener una serie en el aire es mucho más barato y seguro
que lanzar una nueva. Y por ello no os extrañéis si este curso
vemos pocas cancelaciones.