| Resumen:
Bem (Brent Stait) entra en contacto con Dylan, del planeta Juko, y le dice que
él haya encontrado una arma capaz de parar al abismo. Él le dice
a Dylan que vaya solo. El equipo no quiere que Dylan vaya, debido a la reputación
de Juko como planeta violento, y un asilo para los drogadictos. Rhade no confía
en la revolución, porque Bem es un magog. Dylan, sin embargo, no se disuade
y acude en la Meru, pero le dice a Beka y a Rhade que lo sigan, pero le da una
cierta hora de plazo. Comienzan a hacer planes inmediatamente después de
que él se vaya, preponiéndose aterrizar cápsulas.
Cuando Dylan aterriza en el planeta, se encuentra con una nave magog miniatura
lo cual le parece un sentido del humor retorcido. Bem aparece y le lanza una de
esas miniaturas cristalinas que da en el cuello de Dylan y le pincha. Dos individuos
aparecen entonces y dejan a Dylan sin arma y sin comunicador. Bem toma en su mano
la mininave que contiene un líquido y se lo entrega a una mujer encapuchada
, mientras los dos individuos arrastran a Dylan dejando atrás una insignia
que se rasgo en la refriega.
Beka y Rhade no pueden localizar a Dylan cuando aterrizan, pero, encuentran también
las naves miniatura. Beka los identifica como inyectores para los Beta-amiloide
una droga de gran alcance. El "Beta-A" se extrae de la espina dorsal
de una persona, y es inyectada por otra persona. Da el efecto de un buena borrachera
y es muy adictivo. Pronto encuentran la lanza de fuerza de Dylan, y la divisa
que él había rasgado, que Beka reconoce como las insignias de los
colectores.
Dylan se despierta en una nave prisión, la Midian Breach, que va rumbo
a un agujero negro; pero su AI está fuera de línea y no hay tripulación.
Lo que aún no sabe Dylan es que esta nueva droga es capaz de modificar
el comportamiento de las personas, descubriendo sus miedos, sacándolos
a la luz y obligando a quien sufre los efectos a enfrentarse a ellos. | |