| Resumen:
Beka se salta una puerta estelar y acaban en el grupo de Baltria, pero ella no
le da importancia ya que allí pueden repostar, pero Dylan parece un poco
distraído. Andrómeda avisa de que esta llegando un mensaje desde
Baltria, nuevos en la Commonwealth, para comunicar que tienen un motín
en la cárcel, y Dylan decide ayudar a las autoridades.
Revisando objetos personales, Dylan encuentra una flor que le trae recuerdos de
otra época.
Dylan y el equipo ya están en Baltria, allí les explican que han
perdido el control de la situación y que los guardias ante unos presos
que llevan días amotinados tienen miedo entrar. La tripulación de
la Andrómeda entra y los presos vuelven a sus celdas aunque se dan cuenta
de las pobres condiciones de vida en las que están sumidos. Patrius (Sebastian
Spence), el líder del planeta, se lo agradece a Dylan aunque él
le quita importancia al asunto.
Patrius explica a Dylan que la mayoría de los prisioneros son de un grupo
que renuncio a su herencia Ch'kadau de amor por la paz y la avaricia les llevó
a su propia destrucción, que llevan siglos combatiéndolos pero solo
han conseguido frenar sus esfuerzos. Él dice que quieren la aniquilación
total del planeta. En ese momento Rommie avisa que faltan tres prisioneros, dos
hombres y una mujer, que al parecer han salido de la fortaleza, son dos condenados
por homicidios múltiples con armas de degeneración del cuerpo; falta
información de la prisionera de la celda 90 ya que no hay nombre ni datos
de su crimen. Llegan a la conclusión que puede ser un topo que forme parte
del grupo que quiere destruir el planeta.
Dylan dice que ella puede ser un delincuente común o un error burocrático,
retenida antes de que Baltria se uniera a la Commonwealth. Envía a Beka
y a Rhade tras ellos gracias a que llevan sensores en los tobillos y le pide a
Rommie que verifique que los demás prisioneros están allí
por cargos aprobados por la Commonwealth.
Dylan va a descubrir que su papel en esta historia fue profetizado hace miles
de años. | |